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Cuestionamientos morales

Sugiero elegir lo que dicta la razón y no el sentimiento, morir en manos de la curiosidad, compartir opiniones exponiéndose a la confrontación y la posibilidad de estar equivocados, y sobre todo buscar la verdad, el dato correcto, la explicación, el motivo, la respuesta, su ciencia, la ciencia de todo, y la información convirtiéndose en conocimiento.

El abandono del sentimentalismo como persona en jefe podría ser lo que te permita cortar amistades de años si es que llegás a entender que carecen de respeto o buenas intenciones, dejar de ser utilizado por los otros para fines egoístas, y así también, quedarte en un lugar por interés y beneficios por el tiempo necesario. Ser capaz de entender que no todo lo que te apetece será bueno, y abstenerte de ello.

Las decisiones bajo el uso de facultades humanas como la capacidad de análisis y el cálculo, abren un mundo de posibilidades mejores que caer. Pienso en este ejemplo, supongamos que tengo dinero para apenas un poco de gasolina y me dan a elegir entre un medidor que marque siempre lleno, o uno que indique su estado real, yo elegiré que este muestre la verdad, pues el autoengaño podría ocasionar que una noche el auto se detenga en una calle sola, oscura y peligrosa por haberme confiado en aquella mentira, en cambio, si mis ingresos suman mil dólares, pero puedo aparentar frente al banco que son dos mil dólares, yo elegiré la segunda, para tener mayor poder frente al banco, teniendo siempre la clara certeza de que el dinero real a utilizar no son dos mil dólares, sino mil. La diferencia está en que uno me ciega e imposibilita ver la realidad, pero el otro es mentira para el resto, y no lo es para mí, sino que yo lo controlo.    

Hace años salí con un hombre que trabajaba hasta dormirse con los zapatos y anteojos puestos, luego de unos meses su anhelo era que fuésemos de viaje juntos. Llevarlo a cabo, aunque pocas, suponía también algunas inversiones y sacrificios para mí, que honestamente no resultaban prioridad, así que decidí no hacerlo en una, dos y tres ocasiones, sin cuestionamientos. No podía tomar tanto tiempo lejos de mis obligaciones laborales y académicas, su destino no era de mi interés, y gastar algo de dinero en otra cosa que mis propios planes no era una opción, así que decliné. Aquella no fue una decisión agradable, ¿El precio? Perder por completo el vínculo.  Aquello me hizo parecer una mujer egoísta, que lo fui, y no me pesó, sin embargo, es un claro ejemplo de cómo una decisión puede significar bastante. Quizás le quería, no lo sé, pero otras cosas tenían mayor peso y factibilidad.

Pongo en la mesa también el sí y el no, aquello que es lo correcto, los juicios, mis propios juicios, y la cantidad de veces que una persona deberá tomar decisiones que serán trascendentales para su presente y futuro. Un error se lo manda cualquiera, pero la forma en que lo maneje podría dejarle en banca rota, sin trabajo, sin pareja u otros bienes que quisiera conservar; resultará en ocasiones la paz, la opción correcta, y en otras, un sinfín de lamentaciones. De ahí la importancia de recordar las capacidades que nos son propias.

Frente a mis errores de peso, lo primero que he hecho en el pasado es procurar salvaguardar mi vida, mi cabeza, y si me considero una mujer muerta, acudo a otra cabeza, una cabeza que se encuentre fría y en calidad de tomar acción, pues la culpa a mí se me da, podría acabarme cualquier día, pero ciertamente no cualquier cosa me la provoca. Si cometí suficiente como para acabar conmigo, prefiero acelerarlo, que se sepa ya y poder dormir, que vivir con la posibilidad latente de que reviente, sin embargo, también es cierto que tengo limitaciones para la sinceridad, debo decir.

¿Todas las mentiras y aquello “malo” que se haga se convertirá en cargos y consecuencias para el futuro? Realmente yo no lo creo. No pienso que todo lo malo o bueno que alguien hace se le regrese, sino que aquellos que hacen el bien y el mal recibirán todavía cosas buenas y malas de manera indistinta. Por supuesto lo que sí creo, es que lo que sea, habrá que hacerlo con alevosía y premeditación, en pleno uso de las facultades mentales complejas y maravillosas que posee el ser humano.   

Dando pasos desde los inicios, la elección, la preferencia y la decisión puede encontrarse aún entre conceptos que parecen no tener mayor relación. Entre la impaciencia y la pereza yo me iría por la impaciencia, me parece que está mejor el mantenerse atento para lo que venga y resolver, que la pereza, tan simple e ineficiente, o también, que entre ser olvidadiza o cruel, prefiero olvidar, pues se me da naturalmente y no me trae todavía problemas que no posean solución, en cambio jamás he logrado sentir satisfacción en la crueldad, sino que me parece un acto inútil y de mal sabor.

Entre retirarse del lugar de los hechos, el sitio de los daños y hacer un escándalo para suplicar respeto y amor, aconsejaría a otros aquella opción que no dificulte sujetar la dignidad hasta el último momento, y entre las estrellas y los planetas, yo cuestionaría ¿Para qué? Si debo escoger entre la cirugía plástica y hacer ejercicio existen variables de persona a persona, será conveniente en algunos casos la una o la otra, lo cual da pie a considerar no ir siempre por lo  que la apariencia o la mayoría consideren correcto, sino por lo conveniente, y no creo que estas dos suelan ir de la mano.

Desde la mayor voluntad una persona podría dar sus órganos sanos antes de buscar en el mercado negro un riñón o un corazón, pero si no es compatible, el mercado negro no parecería tan malo para alguien que ama y se rehúsa. Entre ir a la cárcel por buscar un órgano para un ser amado, o no hacerlo y tomar con resignación su muerte, seguro que hay quien prefiere ir a la cárcel y la vida que salvó como una certeza. Entre prisión y ser eternamente prófuga de la justicia, yo, por ejemplo, me quedo con la segunda, pues huyendo al menos puedo todavía sentarme a disfrutar de un restaurante viendo el atardecer, pero la cárcel parece un lugar insoportable para alguien como yo.

Entre ser un terrorista y una ladrona, prefiero ser una ladrona, de mentir (poco o mucho pero bien) a hacerlo de forma torpe y no poder jamás resguardar mi bienestar por medio de la mentira yo elegiría la primera, entre matar a mi peor enemigo o matar a un pedófilo, asesino al pedófilo, además de que entre tener enemigos o no tenerlos, yo prefiero no tenerlos. Con respecto a lo anterior, esas elecciones en apariencia absurdas o improbables son mías, y no me es posible tener idea de si los otros se inclinarían al mismo lado, ya que es de esperar que las elecciones de cada uno se rijan por sus propios razonamientos y su propia expectativa, y no por estar arraigados a idea ajenas.

El colocarse en situaciones hipotéticas, aunque lejanas o en este caso para muchos «carentes de moral» podría más allá de ser una actividad loca y perversa para perder el tiempo, representar la apertura y acceso a posibles soluciones previas a problemas cotidianos simples, y así tener una mejor reacción al verles llegar, al igual que tener ordenados gustos, prioridades, límites y deseos, para la ocasión de estar en frente del momento de elegir. 

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Pequeña pero segura felicidad

Hoy desperté un poco más temprano que otras veces, tuve mi tiempo de café y sanar, y cantaban los pájaros como de costumbre. Estuve profundizando sobre aquello que me anima; en mi soledad puedo ser sincera conmigo, cuestionarme cosas, y también entender o tratar de hacerlo.

Hay días alegres y días duros, y lo que intento es no olvidar que cualquier momento es preciso para sentir felicidad pequeña. Conocer las prioridades alarga el día y propicia momentos buenos. Por lo general, mi vida es buena, tiene calma y regalos que me permito al no esperar nada, sino hacer y dar lo mejor, y ver lo que sucede con benevolencia y cariño.

La felicidad pequeña no impide que llegue una gran e inesperada felicidad, pero la felicidad pequeña puede si se decide así, ser constante. Un poco de pequeña felicidad puede ser algo seguro de cada día, un recurso que se posee, para no depender de la sorpresa, la suerte o la fortuna de que algo asombroso ocurra. Lo ordinario por sí, puede ya ser asombroso, y una respuesta a la incertidumbre de cada persona.

Tomo al menos un tiempo corto pero obligatorio diariamente para colocarme en una situación que me hace feliz, esto es importante, pues he aprendido a abrir espacios en medio del ajetreo, de la formalidad y lo que debería ser, y disfruto conectarme conmigo y con la vida que está pasando justo cuando parece que no es posible. Si me encuentro diariamente en posibilidad de sentir felicidad, ya no necesito el viernes o vacaciones, sino que todo tiempo es agradable. Puedo asegurar al lector en este momento, que aunque parezca mentira, este texto puede ser una verdad. 

En matemática dicen que el orden de los factores no altera el producto, pero yo digo que en el diario vivir y la cotidianidad, el orden de las cosas sí puede afectar el producto, y aunque aleatorio o aparentemente improbable, sostenerse de esa manera puede ser la diferencia entre sentir felicidad en una vida ocupada e imperfecta, o no. Aquello que da felicidad debe ser prioridad, y tener prioridades determina el ritmo de la vida.

Si se está esperando siempre una situación extraordinaria o aquello que hace falta para estar complacido, entonces la felicidad se vuelve distante e imposible, salen de la boca y habitan en la mente pensamientos de insatisfacción y desgana, ¿Ser feliz? si no existe tal cosa, y los días son largos, vacíos y estériles. Obtener felicidad es más bien jugar con lo que se tiene, sin importar si mañana habrán mejores juguetes, herramientas o el espacio para hacerlo. 

Algunos ejemplos de la manera en que hago esto todos los días podrían ser los siguientes: estoy en la oficina pero puedo hacer una pausa y salir caminando a visitar un museo o una galería, decido pintar unos vestidos o flores en mi libreta mientras bebo algo caliente en un lugar sencillo pero acogedor al salir de una reunión o en medio de entregar alguna información en un banco, preparo la merienda con detalle aunque deba pronto salir, cambio unos minutos de sueño por tostar el pan y colocar cuidadosamente la miel por encima. Es conveniente aún en medio de un caos interno por compromisos sacar fotografías en el jardín del sitio al que fui comer, o simplemente escribir mientras escucho un poco de música sentada en alguna banca, sala de espera, o espacio público.

Una vida que es buena es ocupada, yo realmente voy casi todo el día de un punto a otro, y todavía me parece fácil. Es fácil. En la oscuridad procuro seguir siendo cálida y generosa conmigo, y regalarme vivir todos los días y no solo algunos pocos, y así lo hago. Me gustaría que tu día y el mío sean buenos, con unos momentos buenos y una esperanza que se mantenga alimentada de ellos, y por eso escribo esto.

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Prostitución femenina

Ninguna mujer ni mujer transexual posee menor dignidad humana que otro ser, sin importar la actividad a la que se dedique. Cada mujer y mujer transexual posee una vida con igual importancia al resto de los seres humanos.

Trabajadoras del sexo es el término considerado políticamente correcto por muchos hoy para referirse a aquellas mujeres o mujeres transexuales que brindan servicios sexuales a cambio de dinero.

De la prostitución femenina deriva el término “puta”, mismo que comúnmente es utilizado como una forma ofensiva en general de dirigirse a otras personas, una palabra superficialmente empleada para ridiculizar, diferenciar, excluir, emitir una calificación denigratoria e incluso en algunos que se gozan en su humor sarcástico tan de mal gusto, se pretende utilizarlo en son de burla; a raíz de esto yo me pregunto, ¿Tiene algún sentido?, ¿Es “puta” una ofensa válida o simplemente una estrategia cultural de dominación de género?

Así se expongan los servicios sexuales como transacciones frías y carentes de humanidad, en este caso lo cierto es que detrás quienes los brindan son seres humanos, tan humanos como aquel que desempeña cualquier otro oficio.

Las mujeres y mujeres transexuales que se dedican a la prostitución tienen un 40% más de posibilidades de morir de forma violenta, además de exponerse constantemente a la trata de personas, la esclavitud, la pederastia y la exclusión social. La prostitución es un oficio de alto riesgo, y cualquier connotación que busque estigmatizar más lo que a esta se refiera, debería evitarse.

Muchos son los factores que acercan a las mujeres y mujeres transexuales a la prostitución, por ejemplo según datos del Parlamento Europeo entre el 43% y el 69% de las trabajadoras del sexo en el mundo ha sufrido abuso sexual durante su infancia, así como la falta de techo, penurias económicas y ausencia de educación, apoyo e instrucción. Dentro de las mayores consecuencias está el alto porcentaje de ellas que sufre depresión, traumas psicológicos, ataques de pánico o ansiedad.

La prostitución rara vez es una elección, sin embargo, es un hecho que no toda prostitución es obligada; el porcentaje de trabajadoras del sexo que ha decidido operar por su cuenta si bien es bajo, existe. Estas trabajadoras del sexo se contactan por distintos canales de comunicación, lo cual les brinda cuidado y funciona como método de contención; no toda prostitución tiene un intermediario, pero eso no quiere decir que la prostitución diste del proxenetismo.

Hay instituciones y parte de la sociedad que se encuentra a favor, aparentemente pensando en hacer algo por ellas, y por humanizar la actividad lucrativa que desempeñan, por ejemplo se puede hacer mención de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante CIDH), que aparentemente motivada por el alto número de asesinatos a trabajadoras sexuales, realizó en la ciudad de Washington la primera audiencia sobre derechos de trabajadoras sexuales en América. La CIDH hizo un llamado a los gobiernos de la región, para que sean diseñadas políticas públicas que permitan regular la prostitución de manera que se pueda ejercer de manera digna.

Entonces, ¿Legal y regular?, ¿Bajaría la criminalidad en torno al trabajo sexual si este se reglamenta?, mucho se  debate, y es parte de la agenda política en muchos países del mundo. Quienes se encuentran en contra defienden que se está a punto de aprobar leyes que benefician a los proxenetas más que a las prostitutas, y que además, hoy, la experiencia advierte que el resultado en países como Holanda y Alemania no ha sido nada favorable debido a factores como la falta de enfoque hacia el cuido de la salud de las trabajadoras, que ha facilitado camuflar actividades ilícitas, y a que se ha probado que legalizar la prostitución facilita los tratos turbios de tráfico sexual, expande la prostitución infantil, además de que por lo general, las trabajadoras del sexo no quieren que se legalice.

La reglamentación de la prostitución ha demostrado que puede ser nociva para las víctimas explotadas. En el porcentaje más amplio, la prostitución, lejos de tratarse de mujeres y mujeres transexuales que por convicción propia han decidido acudir a la calle en la noche a ofrecer servicios sexuales, es más bien un sistema de compraventa de esclavas en donde el producto (en este caso) es una mujer o una mujer transexual. El ser humano a quien se extorsiona, con quien se trafica y posteriormente mercantiliza.

Tenemos que, una estrategia de prevención de la delincuencia organizada es la reducción de oportunidades al crimen. Pues bien, los enfoques reglamentistas de la prostitución que se están buscando contradicen los esfuerzos preventivos sobre la delincuencia, según los expertos, y pueden no ser más que un factor de inseguridad. Legalizar la prostitución es una puerta de entrada no sólo para la delincuencia organizada, sino para el asentamiento y consolidación de redes criminales. Reglamentar los servicios sexuales proporciona una vía excelente de infiltración de grupos criminales organizados en el sector servicios, legítimo, de la ciudadanía. Es ubicar en un sitio seguro aquella aspiración de toda una mafia global, criminal, pero con criterio empresarial.

Como en todo negocio, existe la oferta y la demanda, por tanto lo cierto es que da igual el modelo que se aplique, mientras haya hombres que maltratan a las mujeres para satisfacer sus impulsos y se condene y separe a las prostitutas, el problema continuara siendo cultural, ¿Puede aún en la actualidad la masculinidad tradicional proponer la obtención de logros a partir de la violencia?, pues sí.

El estigma de la prostitución por otro lado, se expande y tiene lugar en otros aspectos socioculturales que no tiene que ver con lo que las trabajadoras del sexo son o hacen, sino con que representa un potente elemento de control para las mujeres que no trabajan en la industria del sexo, y que se sepa de qué se debe distar, qué no hacer y qué no ser, es decir, la prostitución se enmarca y se juzga tradicionalmente en relación con la moral de tipo sexual.

En muchos movimientos feministas se rechaza la reglamentación de la prostitución, pues se incluyen dentro de la «violencia machista» y les catalogan como prácticas incompatibles con los derechos humanos de las mujeres. La violencia que es ejercida en la prostitución femenina por hombres de todo el mundo devalúa la imagen de las mujeres, normaliza la violencia sexual masculina y favorece la desigualdad entre hombres y mujeres.

Lejos de lo que se pregona, las trabajadoras del sexo no son un grupo pequeño ni han sido olvidadas por todos, sino que se intenta ignorar de forma egoísta y voluntaria que hay en el mundo alrededor de 42 millones de personas que pueden haber sido obligadas, o bien, que han decidido dedicarse a este oficio, y de ese porcentaje más del 80% son mujeres y mujeres transexuales. Por otro lado, también es un hecho que las mujeres y mujeres transexuales que podemos ver comúnmente, sufren humillaciones, acoso y que son constantemente juzgadas y señaladas; tienen una amplia demanda por los mismos que las explota y minimiza. En muchos casos, el mismo hombre que contrata los servicios de una trabajadora del sexo, en otra comunidad es un marido y un padre, prestigioso en lo que hace, recto, ejemplar, pero en la mayoría de las historias, no será más que un hombre, un hombre condenando dos horas más tarde la prostitución con sus palabras al otro lado del muro, claro está.

¿Y vos…sos celosa?

Ayer en una cena me preguntaron, ¿Sos celosa?, pensarás que dije algo con lo que pudo parecer, pero realmente la pregunta surgió porque sorprende un poco que alguien no lo sea. Luego de estar unos segundos pensando la manera ideal de responder, decidí nada más decir la verdad, que en efecto no, no lo soy.

Hay mejores maneras de demostrar molestia o incomodidad que las escenas de celos, y es por ese motivo que aconsejo dejarlos de lado y actuar de una manera más inteligente y con pleno uso de facultades humanas como la razón.

Desde que me considero una mujer segura y me gusta mi vida en todos los sentidos, entonces dejé de ser celosa y sentimental, y gracias a esto he logrado evitar momentos de angustia causados por celos, y también aconsejar a mis amigas para no pelear y mejor manejar ciertas emociones a su favor y beneficio. Eso quiero hacer al publicar esto, como si fueses cercana a mí también.

Posiblemente toda mujer que gusta de alguien, que ha tenido una relación amorosa, o al menos intenciones románticas, habrá sentido celos. Esencialmente la razón es el miedo, y ese miedo surge de la inseguridad, de una autoestima baja, del temor a no ser respetadas, o bien, perderle (como si fuese alguien algo que tenemos). Todas sentimos celos por distintos motivos, y por supuesto algunas mujeres serán más celosas que otras, pero voy a referirme a situaciones bastante comunes.

Vamos primero a hablar de confianza, ¿Te ha dado razones para no confiar?, ¿Faltó a la lealtad o la fidelidad? Si la respuesta es sí, y honestamente no sentís que podrás perdonarlo pronto, entonces lo dejás y seguís adelante sin él, que además no es indispensable, menos si actuó de manera cruel o hiriente sin importarle tus sentimientos. No vale la pena continuar enojada, serás miserable en una relación que no te brinda paz. Por otro lado, si en su defecto considerás que no es importante lo ocurrido en comparación con sus virtudes, su trato hacia vos y su compañía, entonces deberías perdonar y dejar lo que pasó atrás. Creer honestamente que fue un error, que no lo hará de nuevo, y no volver a hablar de ello.

Ahora bien, para la mayoría de nosotras, que no hemos aún experimentado una de estas situaciones de irrespeto explícito de su parte, engaños, o motivos para desconfiar, y todavía sentimos celos, celos de sus amigas, de la atención que recibe de otras mujeres, de verle consumido en el celular o las veces que da “me gusta” a otras por redes sociales, todo tiene una explicación, está bien, no estás loca, y no debés aceptar nada que no te satisfaga. Dejá, que yo te explico.  

Sentimos celos cuando pensamos que nos falta algo, y entonces al ver que otras tienen lo que «nos falta» (no nos falta nada, apenas es nuestra percepción), nuestro ego sufre, se rompe, se quiebra. Compararte es un gran error, tendemos a comparar lo mejor de alguien con lo peor de nosotras.

En ese momento te invito a recordar que nadie es perfecto, y a pensar en tus cualidades. No existe quien tenga todas tus virtudes. Quizás la chica que te da celos es más atractiva físicamente, pero ¿Es paciente como vos?, ¿Es inteligente como vos?, ¿Tiene el corazón grande igual que el tuyo?, ¿Cocina como vos?, ¿La respetan tanto como se te respeta a vos?

El conocimiento es poder siempre, y quizás dejar de estar solo saboteándote te permitiría ver que muchas mujeres atractivas tienen aún novios que les son infieles, jefes que les tocan la pierna (y eso no les molesta, lo creen normal), o quizás hogares que se caen a pedazos, no son inteligentes ni podrían dar una conferencia sobre el medio ambiente o los derechos humanos. Quizás también la mujer que te da celos parece ser demasiado inteligente pero no tiene tu simpatía y tu naturalidad, quizás es un cerebro, pero no tiene tu luz.

Muchas mujeres que te dan celos, no te causarían nada si las conocieras.

De cualquier manera, la solución está en vos. Mejorá en todo sentido que querás o podás, en toda área de tu vida. Aumentá tu confianza aprendiendo nuevas habilidades, adquiriendo conocimientos, aprendé de ciencia, de arte, de matemática, de cultura, idiomas. Mejorá tu apariencia, hacé ejercicio o una liposucción si eso te haría feliz y satisfecha, trabajá en tu timidez o en tu tono de voz. Mejorar no significa que no te querés, sino todo lo contrario.

Tenés derecho a que te incomoden algunas actitudes y acciones, tus sentimientos sobre esto están bien, es completamente normal sin importar cuáles sean. Podés cuestionar el comportamiento de tu novio sin dejar entender que te sentís insatisfecha con vos misma (con gusto). Es innecesario intentar calmar la irritación que crece dentro de vos al sentirte irrespetada, de hecho, si desde que iniciaste tu relación exigiste respeto en las cosas pequeñas, será fácil que cuando le expresés aquello con lo que no estás de acuerdo, no se moleste, sino que incluso se sienta avergonzado y no lo haga más.

Hablar mal de otras mujeres no hace que ellas se vean peor, sino que permite a los otros saber de tu inseguridad. Convertite en una mujer que puede admirar la belleza e inteligencia de las otras mujeres, sin sentirse menos bella o inteligente. Podés hacer esto, y al mismo tiempo, mantener tus estándares de respeto.

Un hombre bueno que te valora y te ama, que es feliz a tu lado, se ríe, y te admira, querrá seguirte teniendo al lado, y para lograrlo te demostrará respeto sin que se lo tengás que estar pidiendo cada día, sobre todo si él sabe que tenés un excelente concepto de vos misma, y que si no te dan respeto, sin importar de quien se trate, te vas a levantar y te irás, sin dramas, llantos, ni remordimientos.

Si por ejemplo tu novio da “me gusta” a fotografías provocativas tal cual si estuviese en un “todo lo que podás comer” sin tener que detenerse en algún momento, debés saber que no es normal, y que tu molestia no te hace una mujer insegura o una celosa exagerada. Eso es irrespeto, y voy a darte motivos.

Cuando tu novio sigue a una chica en Instagram por ejemplo, está creando una relación, aunque esta sea unilateral. Algunos hombres no entienden la razón de que algunas mujeres se molesten por esto, dicen “solo porque esté en una relación no significa que esté muerto” pero sorpresa, para el caso, vos tampoco lo estás.

En general, las mujeres reciben atención. Los hombres la dan, ya sea que eso signifique pagar cosas, abrir puertas o proteger. Los hombres obtienen placer sexual al mirar a mujeres poco vestidas, y cuando dan “me gusta” a este tipo de publicaciones le dicen públicamente: “Me gusta esto, seguí haciéndolo.» ¿Por qué no se nos permite molestarnos por esto?, ¿Y si ella responde?, repito enfáticamente, es público, por el amor de Dios, ¿Por qué te gusta algo públicamente y arriesgas que tu novia lo vea y lo que ella puede sentir? El ego y la falta de empatía haciendo de las suyas.

Personalmente, uso Instagram para seguir a mis amigos y cuentas que me gustan o admiro. Mis redes sociales jamás serían un problema para mi novio, a decir verdad, por lo tanto, esperaría lo mismo el 100% del tiempo, y aclaro que publicar las fotografías está bien, no estás haciendo nada malo, es solo que todas sabemos que cuando a un chico con novia le gustan nuestras fotos de ese tipo, nos sentimos un poco mal por la novia.

Tener necesidades y deseos no te hace necesitada o loca. Las líneas deben estar pintadas con claridad, y si preferís no tener una relación con alguien que encuentre la necesidad de difuminar esas líneas es algo de aplaudir y tu derecho.

Recordá aquello que te hace especial. Convertite en una mujer orgullosa de sí misma, y pasá de sentirte afortunada de estar con él, a considerarlo afortunado de estar con alguien como vos.

La mejor forma de recibir respeto, es ser respetuosa también, pues el ejemplo arrastra. Si respetás a tu pareja, y te respetás vos misma, entonces solo te permitirás acompañarte de un hombre respetuoso. No veás las cosas pasar como si no te hicieran sentir nada, si algo te molesta, no lo permitás.

Esto puede ser poco a poco, aconsejo silencio antes de expresar las ideas en desorden y de mala manera y demostrar que te importa mucho. Ya calmada, sin llorar, sin enojarte, sin pelear (pelear nunca te dará la victoria) podrás comunicar lo que sentiste y el motivo por el que eso no te parece una acción considerada hacia vos. Sin que esto signifique un mal rato para ambos, podés encontrar la manera de hacerle entender que hay acciones que no van dentro de un vínculo basado en el respeto, una buena manera de hacerlo es al ver que otro está actuando igual que él, utilizarlo de ejemplo, algo así:

Tu novio está dando “me gusta” a fotografías comprometedoras, pero vos ves que el novio de otra amiga tuya también lo hace, entonces decís «el novio de Sofía pasa siguiendo y dando “me gusta” a las fotos provocativas de tantas chicas, ¿Podés creerlo?, ¡Qué falta de respeto a su novia!, pobrecita. Por dicha vos no me avergonzás ni me causás incomodidad así», y le das un beso tierno.

Si tu novio está viendo de manera repetida a una mujer que tienen al lado, decile: ¡Está muy bonita verdad!, sin sarcasmo, pero para que se note que él está siendo evidente. Y seguís hablando de otra cosa. Está bien admirar mujeres atractivas, incluso nosotras lo hacemos, pero si es constante, entonces está irrespetando tu presencia, y por consiguiente, no la merece. No estuviste dos horas arreglándote para que esté viendo a la chica de la mesa de al lado o incluso en su celular todo el tiempo.

En todos esos momentos incómodos, aconsejo no actuar molesta, sino mantener la calma y posteriormente tomar acción. Iniciar una pelea es poco inteligente y tiene un resultado distinto al que podrías estar esperando. Luego de pelear con tu novio, olvidará todo lo que te prometió en ese momento y definitivamente no va a cambiar, y vos estarás exaltada y con tristeza. Mejor no.  

Durante el proceso de mejorar el autoestima, y aunque ya lo consigamos, seguimos siendo seres humanos, estamos anuentes a sentir cosas que no necesariamente nos harán bien o felices, y es importante poder comunicar aquello con sinceridad.

Mi conclusión, es que no te comportés celosa, no te considerés una mujer celosa, mantené la cabeza fría y el concepto de vos misma claro, para que las virtudes de una mujer preciosa y buena no te hagan sentir inferior, para que tu seguridad aumente, para transmitir confianza y no miedo. Declararte celosa habla mal de la manera en que estás viéndote al espejo, y habla mal de tus relaciones con otros. Ordená lo que sentís y encontrá aquello que te causó tanto agobio, entonces pensá en tus fortalezas, que estoy segura de que son incontables. 

Voy a extrañarte como un loco

Isaac Newton, uno de los científicos más importantes de todos los tiempos era milenarista, y planteaba que el fin del mundo sucedería en el año 2000, ¿Cómo pensar que algo es absurdo para unos u otros?, desde esa perspectiva se puede invitar a la persona a plantear, y plantear. Imaginar y razonar teorías descabelladas para el resto podría resultar apenas inofensivo. A Newton no se le recuerda por una teoría fallida. 

Yo te echaba de menos, no sabía nada de vos desde unos meses atrás, igual que en aquel famoso crimen, y me preguntaba la manera en que la vida jugaba todo este tiempo con tu existencia y tus planes. Esto es lo que sucede a un nivel muy íntimo al ver caer una teoría en la que había sido puesta un poco de fe; un testimonio de la fragilidad de un ser humano, y su angustia existencial al enfrentarse a un abismo.

Según mis conclusiones, había tanta luz entre nosotros, que perdernos para siempre de manera racional sería un acto ruin. Mi anhelo era mirarte a los ojos y recordar que eras bueno, o no tan malo, generoso, paciente, leal. Sentía en ocasiones que esto era algo difícil para mí, para vos, pero si eso es dificultad, ¿Qué decimos de la vida de un campesino en la edad media?, de cualquier manera, lo cierto es que esto siempre pudo terminar tremendamente mal.

No quiero parecer conservadora, pero al verte venir, te abrí apenas para saludar, y sin darme cuenta te permití recuperarme, te recuperé yo a vos. Por apenas unos instantes sé que quisimos hacerlo, sé que fue mutuo; me supiste a gloria, pero es que la gloria era más bien como ganar algo sin lealtad ni honradez, ganar con los soldados de otros, y recuerdo bien que para Maquiavelo aquello no tiene gracia, al igual que la extraordinaria suerte, y para ese momento, no tenía ya nada que hacer, nada además de olvidar. Hay pasados inolvidables, y caminos irreconstruíbles. 

Entonces sentí pena por vos, y nuevamente, te dejé, aunque la luz de la casa se apagase un poquito. Empecé a lamentarme por lo que te esperaba, te asesiné con cálculo y frialdad una sola vez en mis pensamientos. Me fui tan fácil de nosotros, como si no me importase, pero sí que lo estaba sintiendo; pasó que esto no me había pasado nunca, que solo me pasó con vos.  

Aunque no haya una bestia, sangre, guerras nucleares, terremotos, brujas o se sequen los mares, aún sin disparos y gigantes, nuestro final puede siempre estar a la vuelta de la esquina, y yo lo estoy sintiendo ahora, lo siento por vos, que no entendés de lealtad, ni de ganas, y que no experimentarás acompañado de estas manos una madrugada en Denny´s, ni verás llover conmigo, ni nos besaremos al cocinar y en el sofá. Si  nunca jamás tendremos un jardín. Vos te perderás el amor de mis amigos en las fiestas de cumpleaños, y lo guapa que me pondría para que salgamos a cenar. 

En mi teoría teníamos éxito, y serías feliz, y ahora  en ella serás vos quien vuelve a sentir que su valor es una maleta medio llena, aunque en esta cabeza buena eso jamás fue una verdad, y de haber sido así, tampoco era relevante. Mi vida ya está llena de gente que compra compañía y favores con dinero, pero vos eras de otro saco. 

Contarte que parecías como la vida que nace, un niño que llega al mundo gritando, con fuerza, con manos suaves. Un niño amoroso, que siembra en otros unos sueños y unos planes, planes como los de quererte y cuidarte. Parecías, no lo eras, tantas cosas locas para llevarte a vivir no ocurren ni en los libros de Terry Pratchet, pero yo tampoco seré recordada por una teoría que se me cayó. 

¿Qué haría alguien a quien le importa?

Casi siempre que escribo lo hago con la intención de que otros consideren pelear hasta el final, y que aquel que se elija como propósito no sea abandonado sin que primero exista resistencia y voluntad, una búsqueda persistente y genuina de convertirlo en algo personal y tener el coraje para ir por ello.

Tanto estudiar e indagar del sufrimiento me hace cuestionarme casi todo, y es que siendo franca no creo que lloriqueando en los rincones sintiendo lástima e impotencia se logren grandes cosas, sino que en su lugar le apuesto a desarrollar sensibilidad en tanto a lo frágil que la vida es.

Reconozco que en ocasiones no hay sino que aceptar cuando no se puede hacer nada para remediar una situación que se ha ido fuera de nuestro control, y reconocer desde la paz que se deberá sobrepasar estoicamente con dignidad y compostura… pero cuestiono también, ¿Y cuando no?, ¿Qué sucede si habían opciones?

Esta mañana pensaba en lo que podría construir una persona a la que le importa algo más que sí mismo, cuando existe interés por lo que excede el propio cuerpo, su vanidad y sus antojos. Hay quienes crecen sintiendo que amar es irse, pero al menos yo no creo que estar aquí se trate de una experiencia tan ingrata e imprudente, con cualidades grandiosas en nada, apostando solamente a las propuestas económicas y la carne. No todo es conocido y amado, pero cada beso debería ser dado con amor.    

La vida no es perfecta, y nunca pasará a serlo, hay injusticia y sufrimiento por doquier, en cada esquina y en cada corazón, muchas veces no podrá ser cambiado lo que tan mal aspecto tiene, aquello no tendrá remedio y deberá ser aceptado para seguir adelante. 

Entonces me pregunto, frente a tantas posibilidades, ¿Qué haría alguien a quien le importa? -Todo, haría todo, y todo no es más que aquello que pueda. 

Aquel que carece de tesoro, ¿Qué cuida y lo mueve?, ¿En qué piensa, qué guarda?, quién no posee un tesoro, no tiene nada en el mundo. Yo lo tengo claro, mis tesoros se han ido acumulando pero no hay ni uno arrumbado; mis posibilidades de amar gracias a ellos han llegado a ser tantas que en ocasiones negocio con respecto a él con quienes del todo no tienen.

Siento que hay un espacio bueno aguardando para cada ser humano, para todos nosotros si mantenemos los ojos bien abiertos. El sentimiento que puede tomar la persona por algo o alguien es esplendoroso, lo acerca mucho a lo que quiere ser, le da poderes y grandeza.

Constantemente me encuentro repitiendo frases que me han enseñado aquellos de quienes he sentido protección, pero me es inevitable, ¡Cuánta razón han tenido!

Independientemente de la situación y las conclusiones de cada quien, no hay fracaso, llanto o golpe que deba tener el poder de romper por completo lo que nos mantiene caminando, los propios errores exigen que uno se conceda un perdón honesto, alejando la culpa, y abandonando aquello que se ha tenido arraigado a priori como verdadero.

Mejor que el pasado, y para siempre

Una idónea compañía para los días es el recordatorio de que estar aquí en la tierra con un corazón palpitante debe ser para otra cosa que ganar una miseria en un trabajo ingrato, salir de casa por doce horas para alimentar los hijos, correr y pretender, satisfacerte tímidamente luego de la angustia de no lograr los pagos del mes, lidiar con violencia, indiferencia, o pelear cualquier tipo de guerra con la vida constantemente.

Por mi parte, hace mucho decidí que hay una realidad que no estoy dispuesta a vivir, me tomé la atribución de amar tantas cosas que se me dificulta apartarme de ellas, y me construí para el vacío unos remedios propios. Me permito calma y felicidad, y pienso con libertad en el pasado. Veo el pasar de los días, lo bonito, lo bueno, y entonces el arte de encontrarme constantemente inspirada y plena me resulta como el pasado, como era el pasado.

En el pasado podía recordar con frecuencia que lo podía todo,  y es que últimamente también lo he podido todo, y con todo no hablo de un absoluto, del todo de todos, sino de lo que es imprescindible para mí.

He aumentado mi margen de maniobra, dejando de lado mis temores, entré en un periodo sin llantos, libre de alzadas de tono, y carente de domingos tristes. Hoy disfruto mi todo, y agradezco ese todo, y de alguna manera aquello que creo que es lo mejor me recuerda el pasado, pues viví lo que agradecí más, lo que creí que era todo y no lo era, y ahora desde lo lejos al fin siento y me muevo por lo demás, me gozo el presente, y agradezco lo infinito, y que por suerte va mucho más allá de lo que el pasado fue.

Vivo momentos de inmensidad tan grande que el silencio y la contemplación de los detalles alrededor es la respuesta más coherente; la respuesta es también al menos por ahora, que estoy muy conmigo, hasta que lo demás esté conmigo también, y que esto sea así como casi siempre, pero para siempre.

Fiestas, vacaciones, y el abuso sexual a menores

Un párrafo lamentable

Mientras un adulto decide realizar una ingesta excesiva de alcohol durante las fiestas de navidad, fin de año, o la temporada de vacaciones, sus hijos e hijas, niños o niñas a cargo podrían estar siendo víctimas de abuso sexual, en el mismo sitio, por su propia familia o amigos cercanos.

La realidad debería ser siempre hermosa, pero no lo es 

El abuso sexual infantil es un tema incómodo para todos, para los buenos y para los malos, para los que escudriñan y para los abusadores, y debería ser un tema doloroso al menos para la mayoría también, aunque lamentablemente no lo es.  La indiferencia y la irresponsabilidad son cómplices de millones de abusos a menores durante cada año.

Representa una de las formas más graves de violencia, causa efectos devastadores en la vida de las víctimas, y resulta una grave violación de sus derechos. La violencia sexual hacia los menores de edad es una realidad en cada uno de los países y grupos sociales, y aunque sucede todo el año, sí que los índices demuestran que hay temporadas en las que los abusos aumentan de manera significativa, así como factores que son comunes de encontrar en el ambiente en que se comete.  

Inocente abuso, del alcohol

Seguramente si fueses joven, curioso e inexperto a nadie le importaría demasiado que te pasés de tragos y te gastés todo tu sueldo en cervezas o tequila, al fin y al cabo, es tu cuerpo, son tus riñones, volvés a casa en uber o con chofer designado, con suerte tus padres te limpian la cara cubierta de vómito y tus amigos lo contarán como un chiste en la próxima, ¿Quién no lo hizo alguna vez (o muchas veces)?, pero, si sos un adulto con niños o niñas bajo tu cuido, la respuesta debería ser no.

Existen vínculos estrechos entre el abuso sexual de menores y el consumo de alcohol, sobre todo cuando se realiza de modo nocivo. La ingesta de bebidas alcohólicas  de manera perniciosa causa una afectación directa en las funciones físicas y cognitivas, reduce el autocontrol, incrementa las probabilidades de que una persona actúe de forma violenta. Favorece que el encargado abandone su rol protector, su responsabilidad, y que olvide que es la persona a cargo, posibilitando así que los posibles depredadores actúen.

Si son menores de edad, y vos les estás cuidando, al abuso del alcohol no es una opción. Si te apetece estar en estado de embriaguez, asegurate primero que nadie indefenso depende de vos, y tenga que pagar toda su vida las consecuencias de tu estupidez.

¿En dónde los cuidan mejor?

El incremento de estos índices suelen coincidir con el fin o principio del año lectivo, o con el inicio o el término de las vacaciones. Esta relación con las fiestas y el período vacacional pudiera estar relacionada con la mayor permanencia en el hogar, o por el contrario, el encontrarse en espacios ajenos, y el posible descuido de los adultos encargados por exceso de confianza. Dichos actos por lo general tienen lugar cuando no está presente la madre u otros testigos que representan contención y seguridad para los niños y las niñas.

Los estudios en este caso no exageran

Para el año 2002 la Organización Mundial de la Salud estimó que 150 millones de niñas y 73 millones de niños habían experimentaron relaciones sexuales forzadas u otras formas de violencia sexual con contacto físico, y para el año 2018 la misma expuso que un 18 por ciento de la totalidad de las niñas y un 8 por ciento de la totalidad de los niños sufrió abuso sexual en todo el mundo, permitiendo concluir que para el año 2018 se rompió el récord de casos de violencia sexual infantil, evidenciando que no se ha logrado disminuir la cifra de actos y denuncias anuales aun cuando se podría considerar que se avanza a pasos grandes en la creación y puesta en vigencia de leyes para castigar a pederastas y para la protección de los menores.

Estadísticas de Scielo, UNICEF, Save The Children y otros entes y organizaciones no gubernamentales dedicados a proteger la niñez, evidencian que es mucho más probable que las violaciones y las agresiones sexuales ocurran en el hogar, que el victimario sea una persona conocida, y que el alcohol suele ser un factor en común en la escena.

Quien perpetúa este delito es conocido por la víctima o su familia en un 88% de los casos, y se suele llevar a cabo en un contexto de desigualdad o abuso de poder, ya sea por medio del engaño, el uso de la fuerza, la mentira o la manipulación.

Que no se nos nuble la vista con intereses egoístas si eso nos impide estar pendientes de los niños y las niñas, de nuestros hijos e hijas, y de los hijos e hijas de otros. La niñez no puede protegerse sola, y caminamos por el mismo espacio personas buenas y malas, algunos con grandes intenciones, y otros con unas terribles. Si vos sos un adulto bueno, que te toque la tarea también cuidar de los niños a cargo de adultos malos.

Fuentes: 

Suárez Solá, M. L., & González Delgado, F. J. (2003). Estadísticas y trascendencia de la violencia sexual en menores. Cuadernos de medicina forense, (32), 49-62.
Ruiz, A. S. (2019). Educación sexual integral, maltrato y abuso infanto-adolescente. Pelícano, 5, 056-071.
Losada, A. V., & Jursza, I. R. (2019). Abuso sexual infantil y dinámica familiar. Revista Electrónica de Psicología Iztacala, 22(3), 2803-2828.

Te gusta bajo el efecto de la ignorancia

Si se trata de temas sobre saber o no saber mi tendencia es aferrarme al método socrático, mismo que promueve el no creer saber lo que realmente no se sabe, no dar ningún conocimiento por sentado, y de ese modo permitir que este jamás se detenga.

Al considerar que ya un tema es de nuestro total conocimiento, tendemos a descartar todo lo demás sobre el mismo, el resto de información que pudiese llegar, y todo lo que siquiera imaginamos, y entonces no solamente se es ignorante, sino que se valida la ignorancia cual si fuese una cualidad. 

Francis Bacon dijo que el conocimiento es poder, y en efecto lo es. Por el contrario, la ignorancia puede ubicarnos en un sitio distinto al que pretendemos. Permitirse afirmaciones sin un verdadero conocimiento de causa, de fondo, de contexto, y en general sin un intento de poseer la verdad, puede ser peligroso.

Voy a plantear un ejemplo que me encanta, y es que son millones de personas en el mundo quienes comparten imágenes del «pacifista» Mahatma Gandhi, admiran sus frases y les resulta un ser espiritual y ejemplar, aun cuando se considera que, si hubiese cometido los mismos actos a menores de edad no en India sino en Estados Unidos, hubiese ido a la cárcel por abuso.

Al afirmar que algo es de nuestro agrado, que nos sumamos, que aprobamos, tomamos responsabilidad, y es por este motivo que solamente se debería promover algo desde el conocimiento, o una búsqueda verdadera de este. Muchos saben lo que vos no sabés, y conocerlo debería ser aquel factor que divide el que tenga tu validación o no.

Otro ejemplo oportuno son las relaciones interpersonales. Si mucho de lo que te gusta, te gusta solamente porque no lo conocés, imaginá a aquella persona que ha despertado poderosamente tu atención por su sonrisa, sus piernas, o su cara guapa, sin importar que es alguien de quien no sabés nada en absoluto. Esta persona no debería gustarte solo por ser ella, y de esta misma manera, debería dejar de resultar tan interesante para vos en el momento que le conocés y resulta no ser realmente transparente con lo que proyecta y su realidad; todo podría no ser lo que parece, y esto incluye siempre a las otras personas. 

El apego emocional puede incitar a aceptar algo que aún no ha pasado los filtros que debería para ser merecido. Si por ejemplo vos sos una persona que no aprueba la pedofilia, Gandhi entonces no resultaría merecedor de que compartás aquella imagen con su frase fuera de contexto, o de que hagás buena publicidad aún hoy a su nombre y memoria.

Cada persona es diferente, y muchas veces el no controlar las emociones impide tomar las decisiones más inteligentes; nadie debería gustarte solo por ser, sino por lo bueno que causa y hace en y por vos. Una persona puede ser muy buena con otros y no serlo con vos, y entonces ya no debería tener tu atención, y ese esfuerzo tuyo podría ser colocado en otro lado.  

La meta al conocer algo nuevo no debería ser estrictamente amarlo y que satisfaga tus aspiraciones al gustarte tanto como pensabas, sino lograr profundizar y llegar a su verdad. 

No debés creer todo lo que te digan, no todo lo que superficialmente llame tu atención será conveniente. Es posible que al ponerte a pensar te encontrés con que muchas de las atribuciones simplemente se las inventaste vos, en un intento por encajar, por no llevar la contraria, o por muchos otros motivos, cada uno peor que el otro. 

Tener cuidado sobre lo que permitís que toque tu corazón, darle la oportunidad solamente a aquello que te hace bien, y ser una persona selectiva, podría evitar que siempre estés perdiendo tu tiempo, así como decepciones y disgustos, cuando menos. 

Investigar, dudar y desconfiar son fieles amigos del conocimiento. Cuestionarte todo lo que podás te dará ventajas, así como un cambio de opinión y aceptar que se estaba en un error siempre serán mejor opción. 

Mi nivel de consciencia aumenta

 

Te comparto las siguientes afirmaciones con todas las ganas de que las pongás en aquellos momentos de tu vida que así lo ameriten, y más allá de eso, siento que he podido escribirlo (que hace mucho no lo hacía de forma tan espontánea) ante mis propios vacíos y los acomodos que me hago ante los sucesos recientes; el mensaje es cotidiano y aparentemente simple, sin embargo, no está exento de ser olvidado, y es mejor que no sea así.

De cara a la verdad reconozco que hay un motivo dando sentido a cada acontecimiento que ha sacudido mi realidad y me ha llevado a sentir tan fuerte como para reír o llorar. De pronto puedo darme cuenta de todo lo que pasa en mi vida y a mi alrededor. Recuerdo que hay aprendizajes y situaciones por las que voy a pasar, y que estas a su vez me harán entender mi cometido aquí, ¿Por qué he conocido a esta persona?, ¿Por qué me he ido de la vida de alguien que pensé que estaría en abundancia de tiempo?

Aumento mi nivel de consciencia y entonces logro poner mayores esfuerzos en aquello que vale la pena, y que me acerca a los anhelos que habitan en mi corazón, a mi propia expectativa y fin.

Permanezco en un lugar con seguridad, pues siento que debo hacerlo hasta terminar mi propósito. No tomo decisiones al azar, sino que sigo mi intuición.

He encontrado un sitio en dónde podría empezar algo nuevo, y he impreso en mí la confianza para llevarlo a cabo; voy por el camino que es.

Acepto con serenidad las despedidas (esperadas o no) que me resultan necesarias para poder abrir espacio a lo nuevo; suelto desde la tranquilidad, y reconozco que los inicios y los finales son parte de vivir.

Pongo intenciones bondadosas a todo lo que toco, todo lo que construyo, todo lo que abrazo y beso. Pongo la bondad en mis palabras y pongo la bondad en la manera en que trato a cada persona que me cruzo.

La sabiduría y la esperanza son parte de mí, perdono y decido crecer, actúo de forma sincera con mis sentimientos y mis emociones, y cuido de mí, cuido de mi corazón y de mi espíritu. Formo cada día a un ser verdaderamente noble y agradecido, soy una persona empática y confiable.

Busco lo que quiero, soy coherente y no me avergüenzo de acciones, no doy más de lo que tengo para impresionar, soy suficiente para realizar todas mis inquietudes, y en todo momento confío.

Se venden seres humanos, envío gratuito

La violencia en cualquiera de sus formas, el hambre y la guerra no son temas que reciban una amplia cobertura, no suelen ocupar titulares por más que abunden, y muchas veces solamente se convertirán brevemente en tendencia por motivos sensacionalistas y superficiales.

Es claro que socialmente existen muchas fallas, y que algunas realidades resultan incomprensibles, las grandes brechas son el martirio que golpea el concepto de justicia que poseen algunos, la excesiva ignorancia pudre todo lo que toca, y la indiferencia se vuelve adictiva; hay lagunas oscuras entre el pensamiento y el conocimiento del mundo, pero estas no son una constante, y aunque valiosas, no lo son todo.

De la humanidad yo siempre he preferido resaltar lo hermoso antes de lo impío. Antes lo bueno de absolutamente todo lo demás, y habiendo dicho esto, puedo sostener que siendo la humanidad constructora de posibilidades infinitas, no se debe ni se puede negar el efecto realidad. La situación precaria e inhumana bajo la que viven muchos no puede pasarse por alto, y una de ellas que resulta crucial es que hay seres humanos opresores, y seres humanos oprimidos, independientemente del motivo que les condujera hasta ese lugar o posición.

El conocimiento no ciega ni ata las manos de alguien que reconoce su condición humana, y es que, en efecto, hay seres humanos de seres humanos. En medio de todo esto que vemos, está nuestra humanidad, de origen tan complejo como humilde, con una necesidad real de amor y carácter. Seres imperfectos pero perfectibles, frágiles, intentando convivir con otros seres humanos, y ese es nuestro estándar. Cada concepto de normalidad, rareza o distinción pasa a ser insignificante al intentar categorizar a cada uno de nosotros, pues la vastedad de adjetivos calificativos es tanta como la persona misma.  

El tema es más complejo que asociar el conocimiento y exceso de conciencia con la infelicidad, asumir que la sabiduría en un estado profundo imposibilita ver la otra cara, la cara guapa, no tiene mayor sentido. Sí que se puede buscar un conocimiento profundo y continuar viviendo y trabajando de forma luminosa y alegre, en un trabajo noble y continuo por cambiar esa realidad de alguna manera. Señalar a la humanidad por los actos de algunos es lo más fácil, pero la humanidad no es solo maldad, ni solo errores y sufrimiento, sino la esperanza misma, el amor y en este caso, la lucha constante por detener lo que debe detenerse y la búsqueda de libertad para quienes ahora mismo no la poseen.

Por otro lado, independientemente de saber o no saber, y del imaginario de lo que debería ser pero no es, hay una realidad, existen conocimientos especialmente dolorosos, pues volviendo al inicio, el ser humano siendo incapaz siquiera de concebir formar parte de algo tan grande que se desconoce, se encuentra entre lo que aspira y la realidad que mata a sus semejantes, a los que ama, a los vecinos, a sus compañeros, a los habitantes de su continente o del otro lado de la tierra, y que indiscutiblemente podría también acabar con él mismo.

No será la realidad siempre como se desea, o mejor dicho, como una persona lo desea, sino que pasan cosas provocadas por otros, pues a esos otros sí que les conviene que aquellos acontecimientos se den, y para muestra, un delito complejo, considerado el tercero más lucrativo del mundo (demasiado para ser tan impopular), y que además está en alza. Una manera de denominar la esclavitud en nuestros tiempos, la trata de personas.

El comercio sexual, trabajo forzoso, extracción ilícita de órganos, adopciones irregulares, matrimonio servil, mendicidad con fines delictivos, entre otros. La trata de personas, una situación invisible, capaz de insensibilizar a cualquiera, pues se sabe que está ahí, se le habrá escuchado nombrar alguna vez, pero no es fácil distinguirla y además no existe un verdadero esfuerzo, pues socialmente se le prefiere dar un perfil bajo.

¿Escuchaste alguna vez lo importante de vivir el día a día y ser feliz por uno?, pues ajá, hay millones que sufren y sufrirán bajo el sometimiento de las distintas formas de trata de personas, pero es una realidad que se puede aislar fácilmente para concentrarse en uno mismo. Menospreciada, ignorada pero peligrosa y al acecho de cada uno de nosotros.

Para llevar a cabo la captación de personas para sus distintos fines, se recurre a una amenaza, el uso de la fuerza y otras formas de coacción, como lo son el rapto, engaño, fraude, y en general, el abuso de poder.  El tratante actúa en situaciones de debilidad.

La trata de personas es una manera de esclavitud moderna, que se da en todo el mundo y que engloba distintos tipos de violencia, medios, actos y que se realiza también por fines diferentes. Puede iniciar con el rapto, el secuestro, o la sustracción del lugar en que una persona vive, transita o realiza sus estudios, así como las falsas oportunidades con fines distintos a los prometidos; un tratante ve lo que un ser humano en su expresión más natural aspira, y se vale de eso para conseguir su objetivo, es decir, algo consistente en la trata es realizar el abuso mediante la vulnerabilidad.

Para hacerle frente es necesario realizar un trabajo conjunto, pues si bien es importante que se intensifiquen los esfuerzos en las investigaciones para que sean exhaustivas y constantes hasta que se logren enjuiciar, que se ejecute de manera transparente en los casos de supuesta complicidad de funcionarios del gobierno e instituciones que sean participantes activas en los procesos, aumentar la capacitación de la policía, los fiscales y demás funcionarios, también hay tareas que nos corresponden a nosotros, los civiles, los habitantes de cada espacio que se desea libre de cualquier forma de explotación, sometimiento y violencia a la persona.

El poder puede hacer grandes cosas buenas, y grandes cosas malas. Imagina que las fuerzas encargadas de hacer cumplir la ley deciden aliarse con el crimen organizado, y las instituciones encargadas de velar por el bienestar de los ciudadanos y las naciones no están en capacidad de cumplir sus funciones por distintos motivos, o simplemente resultan ser sobornables, ¿Cómo se interrumpe el éxito de negocios ilícitos como la trata de seres humanos?, es por esta razón, que yo no creo ciegamente en el discurso de las más grandes organizaciones, ni en las verdades absolutas, ni me fío en logos o figuras. A la larga pienso que muchos simplemente están en busca de sus propios beneficios, lejos de los fines colectivos que benefician a los otros, pero lo que sí creo es que en todo espacio, incluso en el más corrompido, hay seres humanos buenos, luchando por causas buenas, y siendo extraordinarios en el respeto a la dignidad humana. Tanto ellos, como los sobrevivientes a abusos, cuentan lo que pasa, narran la evidencia de tantas formas, que al final se siente como una versión legitimada, como la realidad de otros pero que todos estamos propensos de alguna manera, en lo que no existe un discurso meditado, y se evidencia de paso que no disminuye, que es una constante, pero casi no lo escuchamos en el diario, porque son problemas de otros, porque no hay que llamar lo malo, porque estamos cubiertos.

Le puede pasar a cualquiera, nos puede suceder a nosotros. Si bien no tiene un verdadero sentido el mantenerse preocupado, pues además se pierde así el enfoque que podría llevar a la solución, tampoco ignorar debería ser una opción. Ese pensamiento de querer vivir tranquilos, como si nada de esto realmente estuviese pasando simplemente anula la situación de violencia y abuso que viven millones en el mundo.

La trata de personas nunca es un delito en sí mismo, sino que es un delito compuesto por otros delitos. Es además un sobrevivir a lo imposible. Millones vivirán bajo el dominio de otros toda su vida, pero cerramos los ojos.

Según la Organización de las Naciones Unidas, la trata de personas es una práctica cada vez más frecuente entre los grupos armados en zonas de conflicto, sin embargo, independientemente de estos (zonas africanas y asiáticas), el peligro está en cada zona de Latinoamérica y el Caribe también, inclusive algunos países son “epicentros” para categorías específicas; según se baje la guardia en distintas áreas de un estado, será más sencillo proceder, y es entonces cuando quienes cometen el delito ven la oportunidad, y no dudan en sacar provecho.

La trata de personas en sus distintos tipos da a los tratantes beneficios, como por ejemplo el representar un medio fácil para financiarse, el sometimiento de personas a trabajos forzados o su venta para servir en tareas diversas, y para atraer reclutas bajo la premisa de poner mujeres y hombres a su disposición para fines sexuales.

Tenemos que en Centroamérica y el Caribe, el único país con este tema dentro de su protocolo es República Dominicana, y se estima que, en el mismo, alrededor de 25.000 niñas y jóvenes adultas son prostituidas y traficadas internamente cada año.  Por otro lado, en México del año 2017 al 2018 se duplicó la cantidad de víctimas por trata, y se considera que la explotación sexual es su segundo negocio más lucrativo, esta información según la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y el Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social. Por su parte, países como Brasil, Colombia y Costa Rica son una enorme puerta para el tráfico de órganos.

La trata de personas afecta en mayor medida a quienes se encuentren en situación de vulnerabilidad múltiple, pero eso no exime al resto, pues se puede negociar contra su voluntad a personas de toda posición social, estatus económico, y de todas las regiones del mundo, así como cada país y región puede hacer parte como sitio de origen, tránsito o destino. En los países en vías de desarrollo y también en segmentos vulnerables de la población de los países desarrollados, se embauca personas bajo el anhelo de una vida mejor.

Las víctimas reciben a menudo documentos de viaje falsos, se les crea expectativas altas, las supuestas empresas, contactos o empleadores no poseen registros, ni números concretos. No está cuantificado el alcance de las mismas, como si no existieran, y es que en efecto, no existen.

Ojalá un día se nos agote la paciencia, tomemos acción, y de salir a la calle que sea con un argumento, que actuemos con coherencia para no ser parte de forma indirecta de quienes financian y por lo tanto permiten y promueven este tipo de delitos, con actitud embajadora y comunicativa, y que mientras tanto, en lo que no se ejecute un cambio de paradigmas, y pasemos todos a visibilizar que es una realidad, se hable en todo espacio como un riesgo que está latente y que golpea a millones en el mundo, y entonces deje de ser invisible y sea tomado como una verdad, naturalmente la falta de todo tipo de ética que inhiba al ser humano sus derechos mínimos, que le explote, y que nos haga volvernos a ellos sin las manos vacías de respuestas a la justicia o soluciones, seguirá sin ser de fácil comprensión, pues es ajeno a la humanidad misma.

Fuentes y mis más sinceras recomendaciones de lectura:

Informe de Trata de Personas del Departamento de Estado, Embajada de Estados Unidos en Costa Rica.

Understanding Human Trafficking, Corruption, and the Optics of Misconduct in the Public, Private, and NGO Sectors, por Luz Estella Nagle.

Organización de las Naciones Unidas sobre la Trata de Personas: https://www.un.org/ruleoflaw/es/thematic-areas/transnational threats/trafficking-in-persons.