Belle Époque

Hasta el año pasado, yo nunca me había subido a un avión. Lo había imaginado, lo había querido muchísimo, pero nunca tenía en mis bolsillos el dinero como para comprar tiquetes e irme. Si la vida es complicada para cada quien a su modo, para mi capacidad de respuesta, siempre sentí que lo era en mayor medida.

Dando unos pasos hacia atrás, yo siempre vi en películas, y leí en algunos libros, sobre La Belle Époque, y me parecía una cosa mágica, un gran nombre, muy acorde con lo que era. Un día, caminando por las calles de Mérida, encontré un pequeño pero hermoso bar, con gran estilo, y además el sol que desde luego sabe lucirse, hacía que se vistiera perfecto al contrastar con el cielo. Era como una señal divina, como mi propia bella época, en la que de un modo sencillo y natural, vi concretado algo que quise tantísimo.

La vida es así, los malos y buenos tiempos no son una constante.

Las abuelas y otros milagros

De niña cocinaba pan con mi mamá, y mi abuelita, que se encargaba de la cocina y otras tareas del Instituto Interamericano de Derechos Humanos, las vendía a los trabajadores. Yo me sentía una gran chef, y mi abuelita traía el dinero y alguna cosita que me compraba en los chinos.

Siempre me ha acogido en sus brazos amorosos, y trabajó incansablemente por todos. La vida hoy es diferente, ella ya luce como las abuelitas de los cuentos, su cabello se volvió canoso y sus manos temblorosas carecen de la agilidad que las caracterizaba, pero todo eso, se ha convertido en una ternura mayor a la media, una mirada tan dulce y profunda, y aquellas ganas de que dure para toda la vida.

Las abuelitas son milagros, tenerlas es un milagro, que nuestras madres habitaran en sus vientres es un milagro, y que su corazón continúe latiendo con el mismo perdón, consejo, consuelo, y amor, es el más grande de todos.

META

Punto 1. Desde que tengo uso de razón, inyectarle fuerza a las mujeres me ha parecido importante, porque según el histórico colectivo, se nos han puesto más trabas y surgir nos ha resultado unos pasos más complejo. Punto 2. Hacer el bien es algo que vuelve a vos siempre de grandes maneras; aportar de lo que vos sabés hacer bien, para ayudar a que otra construya una mejor versión de sí misma, fortalece y aumenta tus propias raíces. 

Decidí partir así, resumiendo. 

Llegó el turno de una iniciativa que a mi parecer, está absolutamente colmada de generosidad y carácter. Mujeres Emprendedoras Trabajando Asociadas (en adelante, META), un proyecto de la Asociación Hogar y Cultura, cuyo objetivo es capacitar en distintas comunidades a mujeres con verdaderos deseos de crecimiento y espíritu emprendedor. Tomando como base una formación en virtudes y competencias, se busca que las beneficiarias logren desarrollar actividades como fuente de desarrollo personal y familiar.

Decir que META empodera mujeres, es poco. En este programa se incluye una mirada por todo lo vital a la hora de realizar un emprendimiento, junto a herramientas reales para su día a día, y el valor e importancia de la palabra; en el programa, el amor por el trabajo es importante, y de ese modo es que se logra llegar a grandes cosas.

Las mujeres que cursan META, se llevan desde el conocimiento para sacar el costo ideal de su producto, y lograr así generar ganancias en lugar de pérdidas, hasta medios para darlo a conocer, es algo como: «¿No sabés cómo crear un logo?, ¿Estás cansada de no poder organizar tus finanzas?, ¿No sabés manejar las redes sociales de tu emprendimiento?, ¡Vos tranquila que aquí te enseñamos!», y aún así, eso no es tan grande, como el fortalecimiento a la personalidad de cada una de ellas, y el vistazo a su autoestima. Ese es el todo que META intenta dejar, que al concluir, estén más seguras de lo que pueden hacer, de lo que son y los pasos que les faltan todavía. 

Es importante que en META todo el equipo gana algo distinto, cada mujer se lleva un trozo de aquello que necesita, y deja un poco de lo mejor que en ella habita, pues quienes colaboran con el programa adquieren sin lugar a dudas una dosis enorme de empatía y conocimientos más allá de su propia carrera o campo de estudio.

Podés participar en META de distintas maneras, como por ejemplo, haciendo tu Trabajo Comunal Universitario (TCU) o realizando voluntariado. Si creés que esto es lo tuyo, buscá Meta en Facebook o Instagram, o envíame un mensaje y llegará a las personas correctas. 

Colonia Suiza

Los turistas han tomado unos lugares que parecen haber sido sacados de una historia sobre el mundo feliz, un cuento. Según las apariencias lo malo no llega.

En estos sitios a buenos y malos no les toca nadie, ni les roban; cada espacio ha sido colmado de detalles para potenciales fotografías.

Han sido detenidos en el tiempo, atados por la fuerza y a cuestas a sus mayores fortalezas, al alcance de una lejanía absoluta, pero cerquita de las ganas, llenos de dicha, de gracia, de risa. Un poco utópicos parece, pues la vida no es así (o al menos eso dicen los locales), pero lindos, y suyos.

Para los turistas, la crisis económica no existe.

Salís de tu refugio y dependiendo de la época del año podés encontrarte con un fuerte sol, una buena nevada, o un amor, cualquiera en ese caso te sirve para exactamente lo mismo, porque estando ahí, ya tenés lo más importante, te tenés a vos, te llevaste lejos.