Número de protesta

Reconstruir la autoridad creativa de la vida, ¿Se pide libertad o confianza?, ¿Cómo se vive con ligereza sin ser superficial?

Constantemente me hago preguntas, me gusta este universo que es extraño y maravilloso, la naturaleza de sus teorías científicas, si tuvo principio, si tendrá final, el espacio-tiempo y la luz. La moda partiendo del cuerpo y no del vestido, la belleza, el arte, la estética, la música. Me conmueve el ser humano buscando insaciablemente algo que acompañe su ser y su razón. Un motivo.   

La verdad detrás de cada cosa pudiese ser tan profunda que quizás un poco de superficialidad venga bien a los días, superficialidad en el sentido de tomar las cosas como vienen, reaccionar instintivamente, y poder recibir lo bueno y lo malo indistintamente, con humor de forma auténtica, o burlarlo. 

No sé si la mayoría siempre ve las cosas con remordimiento o seriedad, aunque veo tanta infelicidad allá afuera y alrededor que al menos eso parece. Por esto quizás mejor se acude a la ligereza. La ligereza para mí es cuando se está tan inmerso y empapado en algo que puede ser llevado alto, sin depender de que la consecuencia sea positiva, sino solo ser.  

Lo que salió mal es algo, no todo, la vida por lo general no acabó, ¿Y si acaba por mi impulso y decisión? Pues eso, acaba, y pasa a ser simple como la muerte. No había más días, aunque planearlos pudo ser el sentido o parte de lo mejor de la vida. Para mí todos los problemas son lo mismo, los quiero resolver igual, para todos llamo, y luego de cualquiera, yo sigo. Todo aquí gira, comienza de nuevo, si no comienza, es que fue el final, y con suerte al menos uno se habrá divertido.  

No me molesta que sea temporal, me estimula para crear.

Desde que tengo uso de razón he vivido constantemente entre la ofensa y lo que para mí es el arte sofisticado de vivir, una búsqueda y pasión aparentemente injustificada, pero respuesta a algo más grande. Mi trabajo e ir contra la corriente, que soy testaruda cuando se trata de mis ideas, llevarlas a cabo, cometer mis propios errores en vez de escuchar a los que me dicen que estoy totalmente equivocada.  

No puede valer la pena suprimir el pensamiento para evitar un golpe fuerte, ni amar solo pensando en la belleza física o el placer, ¿Por qué habría que repetir las mismas palabras de otros, seguir sus pasos, cumplir sus deseos?

No he querido atravesar mi tiempo aquí prácticamente dentro de una lápida con fecha, y saber que ahí termina todo, sino que hasta el momento decidí mostrar lo que yo pienso y lo que soy capaz de hacer. No creo que mi actitud jamás raye en lo vulgar, sino en la vida. 

¿Quién no quisiera que sus ideas den en el blanco?, si aquello es el triunfo.

Me resulta como un mundo maravilla, «Planeta Maravilla Tierra», de verdad me estoy divirtiendo. 

He fracasado, todos fracasamos, el que diga que no fracasa se considera perfecto, y nuestra humanidad es errante, el más inteligente sigue teniendo inteligencia limitada, y la existencia más grande todavía es pequeña si se compara con el entorno. Todos somos reemplazables, pero insisto, es como un mundo maravilla, y hay que divertirse. 

Se siguen habitualmente las reglas de alguien, con temor se decide vivir bajo las reglas de Dios, para salvarse y ganar su amor, y también las reglas del estado para alcanzar estabilidad y no pasar vergüenzas. Parece gustar eso de no pensar y más bien acatar, sin cuestionarse, sin saber. Yo no creo en muchas cosas, pero creo en la vida como sagrada, en la humanidad y sus posibilidades infinitas de sentir, y también en la verdad, las verdades, la ciencia y la matemática, las respuestas y los cálculos.  

Se pierde a veces la oportunidad de la estabilidad, pero se añade el sueño, y yo añado el sueño.  

El sueño es el único momento cuando puedes estar libre con tu fantasía y tus pensamientos.  Soñar no cuesta, y no se es avaro con los sueños.  

Los sueños deben ser grandiosos, si se es un buen soñador, que construye sueños de calidad, pues sin calidad, un sueño es una pesadilla. Una visión amplia de lo que ocurre alrededor ayuda.

¿Por qué se le arrebataría los sueños a las personas? 

Si los sueños son lejanos, no se tiene nada aún, es una suerte poder intentarlos sin que exista nada que perder. A veces la idea está frente a todo el mundo.

Hay cosas que no puedo decirle a nadie, porque la gente no solo critica una opinión, sino las otras vidas, y la lengua puede ser bastante cruel. En esos casos, solo me tengo a mí misma como referencia, pero estoy bien con ello. 

Dirán, ¿Cómo publicaría alguien algo así? Pero yo siempre tomé decisiones difíciles. Jamás he tratado de convencerme, estoy convencida de destrozar el esquema.  

Con imágenes fuertes se logra que la gente piense, y se entienden las cosas incluso antes de articularlas. Ese es un gran poder. Sé que el trabajo que estoy haciendo es un trabajo para el futuro.   

Mientras mi padre viva quisiera hacerle preguntas, no sé si son muchas, pero sí conocerlo, conocerlo mejor. Uno debería conocer a sus padres.  

Papá sabe tantas cosas, guía cantidades enormes de trabajadores y lo hace desde el trato más gentil, y entonces seguramente conoce grandes historias, y cada una de ellas tiene su regalo para el conocimiento del pueblo. Ha sido una luz, sobre todo en mis primeros 21 años de vida. Una infancia feliz. De niña me compraban vestidos tan lindos, de corte limpio, sofisticados. Jamás una familia con dinero, pero padres amorosos y trabajadores con gran gusto. Papá me daba la mano y yo giraba y giraba.  

Lo mejor de los buenos recuerdos es que nadie puede quitarlos de su lugar, y amarlos no implica aspirar volver a ellos. El crecimiento y las nuevas ganas, aspirar a un poder que perdure, aunque eso rara vez forma parte del flujo natural de los acontecimientos. 

Una presencia profunda, una verdad. Endulzamos las cosas, decimos que no había presupuesto extra cuando en realidad no se contó nunca con presupuesto alguno. Él me decía la verdad, que tanto me gusta ahora. 

¿Cómo no me iban a gustar tanto las flores? Eran lo que tenía.  

Ahora filmo todo. Es mi manera de recordar. Las flores, la belleza, las personas.

Las personas buenas, cada una puede llevarme a un mundo nuevo, he ido ya a cien mundos distintos a través de puntos de vista.

Nunca me lo explicaste.  

Nunca te lo expliqué porque era simple.

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