No es la luz, es el amor

Me obsesiona lo que otros tienen en su plato. Creo que la libertad con la que nos ven viene muy de la mano con el tipo de sandwich que podemos preparar, es decir, si tiene muchos ingredientes seguro es de alguien al menos un poco libre, y si solamente tiene mantequilla su libertad dependerá plena y cruelmente de los otros. No es así.

La persona con muchos ingredientes en su sandwich, en la mayoría de las oportunidades, también se debe a otro para que pueda ser así, y su familia lo disfrute, creo que lo vale, o al menos siento que no hay mayor opción. En cambio el pan con mantequilla, probablemente tiene mucho detrás, la misma dependencia de otro, pero con menores ingresos en respuesta.

Por otro lado, pobreza no tiene nada que ver con libertad o ausencia de ella. Hay colores de piel que han sido privados de libertad, y los colores claritos de piel también sufren carencia de la misma, y eso es una injusticia y muestra de las grandes fallas humanas.

Los cuerpos son privados de mostrarse como son, y no basta con tener algo bonito, sino que todo debe ser bonito según cánones y estándares, y sino, es feo. Algo no puede ser bonito con sus diferencias, la gente dice: ella tiene bonita cara, si solo bajara de peso. La dejan de considerar bonita por ser gorda, pero ella es bonita, y no necesita ser flaca, no está bien solamente su cara. Está bien ella.

Vos sos libre, y eso no es discutible, ni tampoco viene de la mano con actuar como vos querás, sino poder hacer lo correcto, decir que sí cuando sí, y sin titubear decir que no; caminar con bandera de sincero en mano, cuidando de vos, diciendo la verdad y viviendo en la verdad, sin mentirles a los otros ni a vos mismo.

Naciste libre, con una belleza impresionante, con fuerza, contra todo pronóstico.  Estás aquí, y estás radiante, y si le ponés interés y dedicación al asunto, irá mejor todavía.

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