Se venden seres humanos, envío gratuito

La violencia en cualquiera de sus formas, el hambre y la guerra no son temas que reciban una amplia cobertura, no suelen ocupar titulares por más que abunden, y muchas veces solamente se convertirán brevemente en tendencia por motivos sensacionalistas y superficiales.

Es claro que socialmente existen muchas fallas, y que algunas realidades resultan incomprensibles, las grandes brechas son el martirio que golpea el concepto de justicia que poseen algunos, la excesiva ignorancia pudre todo lo que toca, y la indiferencia se vuelve adictiva; hay lagunas oscuras entre el pensamiento y el conocimiento del mundo, pero estas no son una constante, y aunque valiosas, no lo son todo.

De la humanidad yo siempre he preferido resaltar lo hermoso antes de lo impío. Antes lo bueno de absolutamente todo lo demás, y habiendo dicho esto, puedo sostener que siendo la humanidad constructora de posibilidades infinitas, no se debe ni se puede negar el efecto realidad. La situación precaria e inhumana bajo la que viven muchos no puede pasarse por alto, y una de ellas que resulta crucial es que hay seres humanos opresores, y seres humanos oprimidos, independientemente del motivo que les condujera hasta ese lugar o posición.

El conocimiento no ciega ni ata las manos de alguien que reconoce su condición humana, y es que, en efecto, hay seres humanos de seres humanos. En medio de todo esto que vemos, está nuestra humanidad, de origen tan complejo como humilde, con una necesidad real de amor y carácter. Seres imperfectos pero perfectibles, frágiles, intentando convivir con otros seres humanos, y ese es nuestro estándar. Cada concepto de normalidad, rareza o distinción pasa a ser insignificante al intentar categorizar a cada uno de nosotros, pues la vastedad de adjetivos calificativos es tanta como la persona misma.  

El tema es más complejo que asociar el conocimiento y exceso de conciencia con la infelicidad, asumir que la sabiduría en un estado profundo imposibilita ver la otra cara, la cara guapa, no tiene mayor sentido. Sí que se puede buscar un conocimiento profundo y continuar viviendo y trabajando de forma luminosa y alegre, en un trabajo noble y continuo por cambiar esa realidad de alguna manera. Señalar a la humanidad por los actos de algunos es lo más fácil, pero la humanidad no es solo maldad, ni solo errores y sufrimiento, sino la esperanza misma, el amor y en este caso, la lucha constante por detener lo que debe detenerse y la búsqueda de libertad para quienes ahora mismo no la poseen.

Por otro lado, independientemente de saber o no saber, y del imaginario de lo que debería ser pero no es, hay una realidad, existen conocimientos especialmente dolorosos, pues volviendo al inicio, el ser humano siendo incapaz siquiera de concebir formar parte de algo tan grande que se desconoce, se encuentra entre lo que aspira y la realidad que mata a sus semejantes, a los que ama, a los vecinos, a sus compañeros, a los habitantes de su continente o del otro lado de la tierra, y que indiscutiblemente podría también acabar con él mismo.

No será la realidad siempre como se desea, o mejor dicho, como una persona lo desea, sino que pasan cosas provocadas por otros, pues a esos otros sí que les conviene que aquellos acontecimientos se den, y para muestra, un delito complejo, considerado el tercero más lucrativo del mundo (demasiado para ser tan impopular), y que además está en alza. Una manera de denominar la esclavitud en nuestros tiempos, la trata de personas.

El comercio sexual, trabajo forzoso, extracción ilícita de órganos, adopciones irregulares, matrimonio servil, mendicidad con fines delictivos, entre otros. La trata de personas, una situación invisible, capaz de insensibilizar a cualquiera, pues se sabe que está ahí, se le habrá escuchado nombrar alguna vez, pero no es fácil distinguirla y además no existe un verdadero esfuerzo, pues socialmente se le prefiere dar un perfil bajo.

¿Escuchaste alguna vez lo importante de vivir el día a día y ser feliz por uno?, pues ajá, hay millones que sufren y sufrirán bajo el sometimiento de las distintas formas de trata de personas, pero es una realidad que se puede aislar fácilmente para concentrarse en uno mismo. Menospreciada, ignorada pero peligrosa y al acecho de cada uno de nosotros.

Para llevar a cabo la captación de personas para sus distintos fines, se recurre a una amenaza, el uso de la fuerza y otras formas de coacción, como lo son el rapto, engaño, fraude, y en general, el abuso de poder.  El tratante actúa en situaciones de debilidad.

La trata de personas es una manera de esclavitud moderna, que se da en todo el mundo y que engloba distintos tipos de violencia, medios, actos y que se realiza también por fines diferentes. Puede iniciar con el rapto, el secuestro, o la sustracción del lugar en que una persona vive, transita o realiza sus estudios, así como las falsas oportunidades con fines distintos a los prometidos; un tratante ve lo que un ser humano en su expresión más natural aspira, y se vale de eso para conseguir su objetivo, es decir, algo consistente en la trata es realizar el abuso mediante la vulnerabilidad.

Para hacerle frente es necesario realizar un trabajo conjunto, pues si bien es importante que se intensifiquen los esfuerzos en las investigaciones para que sean exhaustivas y constantes hasta que se logren enjuiciar, que se ejecute de manera transparente en los casos de supuesta complicidad de funcionarios del gobierno e instituciones que sean participantes activas en los procesos, aumentar la capacitación de la policía, los fiscales y demás funcionarios, también hay tareas que nos corresponden a nosotros, los civiles, los habitantes de cada espacio que se desea libre de cualquier forma de explotación, sometimiento y violencia a la persona.

El poder puede hacer grandes cosas buenas, y grandes cosas malas. Imagina que las fuerzas encargadas de hacer cumplir la ley deciden aliarse con el crimen organizado, y las instituciones encargadas de velar por el bienestar de los ciudadanos y las naciones no están en capacidad de cumplir sus funciones por distintos motivos, o simplemente resultan ser sobornables, ¿Cómo se interrumpe el éxito de negocios ilícitos como la trata de seres humanos?, es por esta razón, que yo no creo ciegamente en el discurso de las más grandes organizaciones, ni en las verdades absolutas, ni me fío en logos o figuras. A la larga pienso que muchos simplemente están en busca de sus propios beneficios, lejos de los fines colectivos que benefician a los otros, pero lo que sí creo es que en todo espacio, incluso en el más corrompido, hay seres humanos buenos, luchando por causas buenas, y siendo extraordinarios en el respeto a la dignidad humana. Tanto ellos, como los sobrevivientes a abusos, cuentan lo que pasa, narran la evidencia de tantas formas, que al final se siente como una versión legitimada, como la realidad de otros pero que todos estamos propensos de alguna manera, en lo que no existe un discurso meditado, y se evidencia de paso que no disminuye, que es una constante, pero casi no lo escuchamos en el diario, porque son problemas de otros, porque no hay que llamar lo malo, porque estamos cubiertos.

Le puede pasar a cualquiera, nos puede suceder a nosotros. Si bien no tiene un verdadero sentido el mantenerse preocupado, pues además se pierde así el enfoque que podría llevar a la solución, tampoco ignorar debería ser una opción. Ese pensamiento de querer vivir tranquilos, como si nada de esto realmente estuviese pasando simplemente anula la situación de violencia y abuso que viven millones en el mundo.

La trata de personas nunca es un delito en sí mismo, sino que es un delito compuesto por otros delitos. Es además un sobrevivir a lo imposible. Millones vivirán bajo el dominio de otros toda su vida, pero cerramos los ojos.

Según la Organización de las Naciones Unidas, la trata de personas es una práctica cada vez más frecuente entre los grupos armados en zonas de conflicto, sin embargo, independientemente de estos (zonas africanas y asiáticas), el peligro está en cada zona de Latinoamérica y el Caribe también, inclusive algunos países son “epicentros” para categorías específicas; según se baje la guardia en distintas áreas de un estado, será más sencillo proceder, y es entonces cuando quienes cometen el delito ven la oportunidad, y no dudan en sacar provecho.

La trata de personas en sus distintos tipos da a los tratantes beneficios, como por ejemplo el representar un medio fácil para financiarse, el sometimiento de personas a trabajos forzados o su venta para servir en tareas diversas, y para atraer reclutas bajo la premisa de poner mujeres y hombres a su disposición para fines sexuales.

Tenemos que en Centroamérica y el Caribe, el único país con este tema dentro de su protocolo es República Dominicana, y se estima que, en el mismo, alrededor de 25.000 niñas y jóvenes adultas son prostituidas y traficadas internamente cada año.  Por otro lado, en México del año 2017 al 2018 se duplicó la cantidad de víctimas por trata, y se considera que la explotación sexual es su segundo negocio más lucrativo, esta información según la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y el Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social. Por su parte, países como Brasil, Colombia y Costa Rica son una enorme puerta para el tráfico de órganos.

La trata de personas afecta en mayor medida a quienes se encuentren en situación de vulnerabilidad múltiple, pero eso no exime al resto, pues se puede negociar contra su voluntad a personas de toda posición social, estatus económico, y de todas las regiones del mundo, así como cada país y región puede hacer parte como sitio de origen, tránsito o destino. En los países en vías de desarrollo y también en segmentos vulnerables de la población de los países desarrollados, se embauca personas bajo el anhelo de una vida mejor.

Las víctimas reciben a menudo documentos de viaje falsos, se les crea expectativas altas, las supuestas empresas, contactos o empleadores no poseen registros, ni números concretos. No está cuantificado el alcance de las mismas, como si no existieran, y es que en efecto, no existen.

Ojalá un día se nos agote la paciencia, tomemos acción, y de salir a la calle que sea con un argumento, que actuemos con coherencia para no ser parte de forma indirecta de quienes financian y por lo tanto permiten y promueven este tipo de delitos, con actitud embajadora y comunicativa, y que mientras tanto, en lo que no se ejecute un cambio de paradigmas, y pasemos todos a visibilizar que es una realidad, se hable en todo espacio como un riesgo que está latente y que golpea a millones en el mundo, y entonces deje de ser invisible y sea tomado como una verdad, naturalmente la falta de todo tipo de ética que inhiba al ser humano sus derechos mínimos, que le explote, y que nos haga volvernos a ellos sin las manos vacías de respuestas a la justicia o soluciones, seguirá sin ser de fácil comprensión, pues es ajeno a la humanidad misma.

Fuentes y mis más sinceras recomendaciones de lectura:

Informe de Trata de Personas del Departamento de Estado, Embajada de Estados Unidos en Costa Rica.

Understanding Human Trafficking, Corruption, and the Optics of Misconduct in the Public, Private, and NGO Sectors, por Luz Estella Nagle.

Organización de las Naciones Unidas sobre la Trata de Personas: https://www.un.org/ruleoflaw/es/thematic-areas/transnational threats/trafficking-in-persons.

Sentimos lo mismo por motivos distintos

La persona un día se cansó de la segregación y el abuso, se dio cuenta de la forma en que es embaucada todos los días por los distintos medios y las industrias, conoció la línea que no está dispuesta a cruzar y no quiso aceptar de ninguna manera nuevos problemas regalados cuyas soluciones después resultarían costosas. Prescindió de todo lo que no necesita y no le representa, y es feliz. Se ha proclamado libre de forma inequívoca, no sigue las modas de manera que parezcan cadenas en sus tobillos, y como verdadera conocedora de lo que es, cambió el pervertido orden social.

Ahora persigue laboriosa y persistentemente sus preciados anhelos, pero en sus tiempos, y respetando los de sus semejantes; realiza únicamente su papel en el mundo, dice a los demás la verdad con empatía porque sabe que le luce y hace lo que puede por el bienestar de aquellos que se topa en el camino. Ya no mueve un dedo por lo que se suponía en el pasado debía hacer, no miente a los otros y tampoco a sí misma; su cambio radicó en que se encontró, y sintió con ambas manos el inmenso amor que se tiene.

Justo en ese momento decidí dejar de pensar en lo que buscan mis ganas, y cada cosa seguía siendo del mismo modo. Soy la misma, en una persecución constante de obtener enormes cambios, que lejos de serlo se muestran minúsculos, en medio de una vida que es cruel y llena de sufrimiento para millones, y que tras su paso desapercibido se convierte en agotamiento y desgana. Cada rincón de la tierra tiene gente buena, pero eso no cambia que impere el egoísmo y la superficialidad, al punto de que siquiera encender las noticias nos puede ubicar en la realidad, pues están llenas de distractores enfocados en entretener a las masas y darles por su lado siempre; ante todo lo que ocurre ahí afuera, sugiero empacar para toda contingencia, y recordar que jamás ha sido lo mismo igualdad que justicia, y que aun así, ambas distan de la realidad.

El motivo por el que alguien contempla la opción de dar la vida, regresar, pedirse a sí mismo dos rayas más de paciencia para rectificar, subsanar sus errores, saltar, apostar todos sus ahorros y en general irse un poco arriba de lo que habitualmente haría, cambia de persona a persona. Los intereses, aspiraciones, límites y conceptos morales son distintos en cada quién; lo que es noble, impío, grande, prioritario o insignificante para mí no necesariamente lo es para aquellos que me rodean, así que desde ese punto de vista, acabar con el mal y la miseria sería un imposible.

Fuera de adornos y romanticismo, lo cierto es que estamos tan acostumbrados a ser violentados de manera tan constante, que muchas veces nos violentan menos o de formas diferentes y agradecemos cual si fuese un verdadero favor. El irrespeto por la vida y por la persona es cada día mayor, y es complicado sentirse representado. ¿De qué sirve la moral que hoy nos rige en términos pragmáticos?

No tiene lógica llamar héroe a cualquiera que derrama lágrimas al ver que la situación se ha salido de sus manos, al que se muestra compasivo y se une a las luchas populares en el momento, solo por sentir que también tiene corazón, sino que hay que ver primero su ejemplo y su filosofía, observar más allá antes de admirar a alguien podría ahorrar la manera tan grande es que nos encontramos constantemente decepcionados de nuestros representantes, la ausencia de frutos, y el daño que van causando.

La buena noticia es que si estás leyendo esto, tu vida ahora mismo es una realidad, la mala noticia es que te vas a morir, todos vamos a morir, y ojalá fuese luego de una experiencia maravillosa, profunda y generosa, lamentablemente, darse, a la fecha, no parece algo factible y es una idea bastante impopular.

Yo no sé cómo llenar los huecos que dejan mis dudas de una forma racional, no hago más que pensar en alguna manera en la que pueda darle sentido a mi respiración para hacer todo el tiempo algo que me inspire cuál si fuese para siempre, pero en su defecto, la última vez que estuve muy segura de un plan de vida trazado, una sola persona me lo tiró en dos minutos, y no por sus motivos o su negatividad, sino porque dejó de tener sentido para mí que se tratase de factores tan egoístas.

No estoy segura de si realmente tenemos el control de nuestra existencia, pero, estoy segura de que al menos superficialmente es así, y creo que eso es emocionante. La manera en que cada uno de nosotros completa sus expectativas cambia con cada vivencia, no porque algunos encajen en moldes socialmente más aceptables necesariamente están sanos o se encuentran mejor, y ciertamente también muchos de los que viven rodeados de gente, jamás utilizan ese poder para beneficiar de forma desinteresada a nada ni nadie; no todos tenemos las mismas necesidades sociales, pero a muchos no les gusta comprender eso, y a otros no les duele actuar sin pensar en las consecuencias, y en que cada persona siente lo mismo por motivos distintos.

Quisiera crecer lo suficiente para entender un poco más de lo que soy capaz que en este instante, haber experimentado todas las decisiones posibles, y todos los roles que actúen a mi favor, cuanta cosa me haga falta para legitimar y defender mis acciones y mis motivos, no para que sean aceptados por los otros, sino para satisfacerme yo, en una necesidad constante de una plenitud que me resulta ahora mismo desconocida, de búsquedas generosas por resultados comunes de mejora y libertad.

Permitiles ser

La inquietud para alguien aflora siendo invisible, y reacciona ante lo que no parece tener sentido pero se sigue haciendo y muchos lo llaman bueno. La inquietud es también por lo utópico y el futuro ante un mundo posible no colonizado, que no se tocó todavía, que no pertenece a las grandes corporaciones ni tampoco depende de la camiseta que se pueda alguien poner para una manifestación, así como las ideologías que no nos buscan poner a pensar sino que anhelan ver las masas discutir, ni a un país, sino a la humanidad, a cada uno, uno por uno.

A veces alguien se hace preguntas al despertar, y siente entonces que tiene el poder para remontar el cielo, intenta entender el universo, aprende cosas, siembra un jardín, conoce la música, y a veces la gente se sienta a esperar a que le pase lo extraordinario, sin preguntas, sin la remonta, sin cuestionar el universo, sin un jardín, sin música, y sin nada.

Uno de los mayores desafíos de la humanidad es el abrir los ojos, permitirse ver, y reconocer que todo lo imperfecto existe. Si se reacciona ante la inquietud, se habrá configurado el lente.

Ignorar la magnitud de aquello que no es bello ni perfecto, de un problema o de una situación no reduce su tamaño en realidad, sino que otorga al mismo un estado particularmente crítico al restarle validez, sea de forma consiente o no. Como dicen, el primer paso es reconocerlo. No ser enemigo de la injusticia se convierte cada día en lo mismo que una edificación sin techo bajo lluvias torrenciales, en escombro con un daño irreparable. Ignorar podría salirse de tus manos.

Conocer la cara distinta de un tema o lo que tiene de fondo puede ser difícil, eso es cierto, sobre todo si implica desaprender, abrirse a lo nuevo, enfrentar un miedo o confrontar sin filtros, sin embargo, trae sus ventajas consigo.

Desde chiquita me importó mucho todo esto, y que no lo conocía realmente, y que no lo había vivido, o que no lo sentía como algo mío, pero ahora es distinto. Jamás me voy a arrepentir de explorar, conocer, ver con quién simpatizo y con quién no, y experimentar todas estas cosas. Fui cambiando mucho, y constantemente me cuestiono una forma más profunda de honrar la vida y todo aquello que me hace real. Cada ser humano puede dejar de formar parte de situaciones en dónde no está cómodo, y sumarse, ¡Qué sé yo!

Hoy por ejemplo, se me vino a la cabeza una ecuación que cierta o no, resulta básica, aceptada y dañina, y es que se considera socialmente que a mayor carga sexual, mayor será la venta. Se ha planteado por años que el uso de interés sexual como una herramienta para persuadir al consumidor o crear un enganche del público al producto es efectiva, pero, ¿Ya hemos construido un verdadero criterio sobre si tiene o no sentido?

Estudios científicos se han tomado la molestia de advertirnos que esto podría no ser así, y que el sexo realmente no hace que recordés mejor una marca o que varíe la experiencia con lo que se consume en cuestión, y justo eso me lleva a otra pregunta: ¿Si el sexo no vendiera, cuál sería su verdadera utilidad social hasta ahora?

Según la estadística, vivimos en la sociedad más sexualizada de todos los tiempos. Cada espacio vacío en una película, anuncio, revista y similar se decide bastardear con sexo, y no para comunicar, sino como si realmente fuese necesario por default que se encuentre ahí. Todo esto encima no es casualidad, sino el doble filo del avance tecnológico y la sedienta ambición que se nos inculca desde chicos; por supuesto no se trata de poner al sexo en la esquina del castigado por su mal comportamiento, no es que sea el sexo algo malo o antinatural, sino que su industria posee absoluto y demostrable poder sobre nosotros, y el poder absoluto, como dijo Lord Acton, corrompe absolutamente, y es que en medio de todo esto, ¿Alguien ha pensado en la infancia?

La sexualidad infantil es una integral, enorme y natural puerta por la cual un niño o una niña desarrolla grandes aspectos de sí mismo, como por ejemplo la afectividad. Es necesaria, intuitiva, y es algo puro, algo de ellos; incitarles a saltar etapas y actuar indiferentes frente a su hipersexualización es todo lo contrario.

La vulnerabilidad de un ser humano al nacer es superior a la de cualquier otro miembro del reino animal, y requieren de gran compromiso y dedicación en sus primeras etapas, mientras se consigue la independencia y madurez.

La Psicóloga Clínica Sanitaria, especialista en Pedagogía y Psicología Infantojuvenil Celia Rodríguez Ruiz, define la hipersexualización como la tendencia a enfatizar el valor sexual de la persona por encima de cualquier otra cualidad definitoria, y al tratarse de niños y niñas el concepto continúa siendo el mismo, más con un daño y repercusiones de mayor escala. Pese al pensamiento divergente de muchos, la hipersexualización de niños y niñas no es normal ni graciosa sino más bien todo un despropósito, basado en la ignorancia, irresponsabilidad y negligencia.  Hoy, todo habla de sexo, incluso lo que es para ellos.

La crianza y acompañamiento de niñas, niños y jóvenes nunca ha sido fácil, no obstante, no existe justificación a que un encargado le permita a un menor escuchar y bailar música con un mensaje sexual explícito, así como la forma en que les viste y los programas de televisión que se les permite ver.

Los niños y niñas no pueden entender lo que reciben de los medios de comunicación de forma inmediata, pero sus inteligentes, frescas y capaces mentes sí que lo captan. Hay que cuidar a los niños y las niñas, por el hecho básico de que hoy, aquí y ahora, ellos no pueden protegerse solos.

El estilo de vida moderno y las nuevas corrientes de pensamiento y llamado a la libertad, podrían confundir, pero no, que las series para tu hija de 4 años estén protagonizadas por adultos, con situaciones de adultos, comportamiento sexual adulto y demás, no es propio para su etapa y edad.

Los estudios hablan de que un bombardeo sexual indebido a los niños y las niñas, puede llevarles a ser adultos cuyo comportamiento hacia sus vínculos cercanos se vuelve insensible e incluso violento.

Luego decimos de frente a muchos temas que no hay por dónde solucionar, respondemos únicamente que carecemos de capacidad para resolverlos desde nuestro puesto, que es más fácil aceptar en silencio que finalmente eso, que es así, porque es medio crudo el asunto y la vida, un poco sucio, e incómodo desde algunos lados, pero vamos, que dejarlos así es darle la espalda al sufrimiento. Al menos enterarse para no anularlos, y reconocer de pronto que hacen parte de una inmensidad que es compleja así como hermosa, misma en la que la semilla sale de lo más oscuro en busca de la luz y crece.

Prostitución femenina

Ninguna mujer ni mujer transexual posee menor dignidad humana que otro ser, sin importar la actividad a la que se dedique. Cada mujer y mujer transexual posee una vida con igual importancia al resto de los seres humanos.

Trabajadoras del sexo es el término considerado políticamente correcto por muchos hoy para referirse a aquellas mujeres o mujeres transexuales que brindan servicios sexuales a cambio de dinero.

De la prostitución femenina deriva el término “puta”, mismo que comúnmente es utilizado como una forma ofensiva en general de dirigirse a otras personas, una palabra superficialmente empleada para ridiculizar, diferenciar, excluir, emitir una calificación denigratoria e incluso en algunos que se gozan en su humor sarcástico tan de mal gusto, se pretende utilizarlo en son de burla; a raíz de esto yo me pregunto, ¿Tiene algún sentido?, ¿Es “puta” una ofensa válida o simplemente una estrategia cultural de dominación de género?

Así se expongan los servicios sexuales como transacciones frías y carentes de humanidad, en este caso lo cierto es que detrás quienes los brindan son seres humanos, tan humanos como aquel que desempeña cualquier otro oficio.

Las mujeres y mujeres transexuales que se dedican a la prostitución tienen un 40% más de posibilidades de morir de forma violenta, además de exponerse constantemente a la trata de personas, la esclavitud, la pederastia y la exclusión social. La prostitución es un oficio de alto riesgo, y cualquier connotación que busque estigmatizar más lo que a esta se refiera, debería evitarse.

Muchos son los factores que acercan a las mujeres y mujeres transexuales a la prostitución, por ejemplo según datos del Parlamento Europeo entre el 43% y el 69% de las trabajadoras del sexo en el mundo ha sufrido abuso sexual durante su infancia, así como la falta de techo, penurias económicas y ausencia de educación, apoyo e instrucción. Dentro de las mayores consecuencias está el alto porcentaje de ellas que sufre depresión, traumas psicológicos, ataques de pánico o ansiedad.

La prostitución rara vez es una elección, sin embargo, es un hecho que no toda prostitución es obligada; el porcentaje de trabajadoras del sexo que ha decidido operar por su cuenta si bien es bajo, existe. Estas trabajadoras del sexo se contactan por distintos canales de comunicación, lo cual les brinda cuidado y funciona como método de contención; no toda prostitución tiene un intermediario, pero eso no quiere decir que la prostitución diste del proxenetismo.

Hay instituciones y parte de la sociedad que se encuentra a favor, aparentemente pensando en hacer algo por ellas, y por humanizar la actividad lucrativa que desempeñan, por ejemplo se puede hacer mención de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante CIDH), que aparentemente motivada por el alto número de asesinatos a trabajadoras sexuales, realizó en la ciudad de Washington la primera audiencia sobre derechos de trabajadoras sexuales en América. La CIDH hizo un llamado a los gobiernos de la región, para que sean diseñadas políticas públicas que permitan regular la prostitución de manera que se pueda ejercer de manera digna.

Entonces, ¿Legal y regular?, ¿Bajaría la criminalidad en torno al trabajo sexual si este se reglamenta?, mucho se  debate, y es parte de la agenda política en muchos países del mundo. Quienes se encuentran en contra defienden que se está a punto de aprobar leyes que benefician a los proxenetas más que a las prostitutas, y que además, hoy, la experiencia advierte que el resultado en países como Holanda y Alemania no ha sido nada favorable debido a factores como la falta de enfoque hacia el cuido de la salud de las trabajadoras, que ha facilitado camuflar actividades ilícitas, y a que se ha probado que legalizar la prostitución facilita los tratos turbios de tráfico sexual, expande la prostitución infantil, además de que por lo general, las trabajadoras del sexo no quieren que se legalice.

La reglamentación de la prostitución ha demostrado que puede ser nociva para las víctimas explotadas. En el porcentaje más amplio, la prostitución, lejos de tratarse de mujeres y mujeres transexuales que por convicción propia han decidido acudir a la calle en la noche a ofrecer servicios sexuales, es más bien un sistema de compraventa de esclavas en donde el producto (en este caso) es una mujer o una mujer transexual. El ser humano a quien se extorsiona, con quien se trafica y posteriormente mercantiliza.

Tenemos que, una estrategia de prevención de la delincuencia organizada es la reducción de oportunidades al crimen. Pues bien, los enfoques reglamentistas de la prostitución que se están buscando contradicen los esfuerzos preventivos sobre la delincuencia, según los expertos, y pueden no ser más que un factor de inseguridad. Legalizar la prostitución es una puerta de entrada no sólo para la delincuencia organizada, sino para el asentamiento y consolidación de redes criminales. Reglamentar los servicios sexuales proporciona una vía excelente de infiltración de grupos criminales organizados en el sector servicios, legítimo, de la ciudadanía. Es ubicar en un sitio seguro aquella aspiración de toda una mafia global, criminal, pero con criterio empresarial.

Como en todo negocio, existe la oferta y la demanda, por tanto lo cierto es que da igual el modelo que se aplique, mientras haya hombres que maltratan a las mujeres para satisfacer sus impulsos y se condene y separe a las prostitutas, el problema continuara siendo cultural, ¿Puede aún en la actualidad la masculinidad tradicional proponer la obtención de logros a partir de la violencia?, pues sí.

El estigma de la prostitución por otro lado, se expande y tiene lugar en otros aspectos socioculturales que no tiene que ver con lo que las trabajadoras del sexo son o hacen, sino con que representa un potente elemento de control para las mujeres que no trabajan en la industria del sexo, y que se sepa de qué se debe distar, qué no hacer y qué no ser, es decir, la prostitución se enmarca y se juzga tradicionalmente en relación con la moral de tipo sexual.

En muchos movimientos feministas se rechaza la reglamentación de la prostitución, pues se incluyen dentro de la «violencia machista» y les catalogan como prácticas incompatibles con los derechos humanos de las mujeres. La violencia que es ejercida en la prostitución femenina por hombres de todo el mundo devalúa la imagen de las mujeres, normaliza la violencia sexual masculina y favorece la desigualdad entre hombres y mujeres.

Lejos de lo que se pregona, las trabajadoras del sexo no son un grupo pequeño ni han sido olvidadas por todos, sino que se intenta ignorar de forma egoísta y voluntaria que hay en el mundo alrededor de 42 millones de personas que pueden haber sido obligadas, o bien, que han decidido dedicarse a este oficio, y de ese porcentaje más del 80% son mujeres y mujeres transexuales. Por otro lado, también es un hecho que las mujeres y mujeres transexuales que podemos ver comúnmente, sufren humillaciones, acoso y que son constantemente juzgadas y señaladas; tienen una amplia demanda por los mismos que las explota y minimiza. En muchos casos, el mismo hombre que contrata los servicios de una trabajadora del sexo, en otra comunidad es un marido y un padre, prestigioso en lo que hace, recto, ejemplar, pero en la mayoría de las historias, no será más que un hombre, un hombre condenando dos horas más tarde la prostitución con sus palabras al otro lado del muro, claro está.

Si vos pasás, yo te miro

Hay días en los que siento que te voy a querer toda la vida, con cada sentido y con todas mis caras posibles. A pesar de nuestro inexistente renacimiento o tu irremediable olvido. Veo la vida pasar, el tiempo que no regresa, y no quiero aceptar lo que me toca.

Me gustás tanto que no se me terminan los sueños, tu sombra, ni tu color. Los secretos de las calles me hablan de vos. Tanto tiempo le he cantado a tu sonrisa, que regresar a los espacios que no habitas es como procurar oír el mar en un tarro; si tan solo la sorpresa trajera tu voz.

Hay un poquito de fe que no me deja cicatrizar las heridas, y vuelvo a empezar y a empezar, y me doy cuenta de pronto que estoy rezagada, que voy perdiendo. Tres veces al año me viene pasando esto.

Pocas veces entiendo bien lo que me ocurre por dentro, pero sí que logro hacerlo al sentir en la raya divisoria entre lo sano y la enfermedad, que los jazmines sembrados no están ya dándome flor, que no puedo escribir, y que la risa más que viviendo se ha concentrado en sobrevivir.

Reconozco que hay personas que luchan toda su vida sin lograr conseguir lo mismo que quiero yo, clavar la paz en mi casa y caminar todos los días con bandera de sincera. Pido para saborear las glorias mucho menos de lo que consideré antes.

Todo lo que ambiciono es que me ofrezcás hacerme una coleta mientras esperamos un helado, o irnos lejos de la gente. En contra de mis ganas, si vos pasás, yo te miro.

Equinoccio de primavera

Imagina por un momento que estás flotando en el espacio, eres lo que tú quieras ser. Ahora, imagina posible ver nuestro planeta perfectamente dividido entre luz y oscuridad.

De eso va el Equinoccio.

¿Divides completamente tu vida de esa manera?, posiblemente no, porque así no funciona la realidad. Pienso entonces en la verdad y la mentira, el amor y el odio, el bien y el mal. No está siempre claro si es verdad o mentira, si es amor u odio, y discernir entre el bien y el mal requiere de mucha sabiduría.

Somos seres humanos, tenemos tanto que resolver, erramos diario, viven en nosotros grandes contradicciones, y hay asuntos  que jamás concluyen por completo. Podemos dar ventaja a la luz, seguir el bien y la verdad en tanto nos sea posible, procurar lo que nos haga volver a nosotros mismos, o no hacerlo. Podemos dar la bienvenida a la primavera, o negarnos.

Este día tiene muchas particularidades, como el plenilunio que tiene los planetas divididos en 7 signos, ¡Esto le hace tan especial!, nos da una alta capacidad de encontrar la dicha que nace de la satisfacción que obtenemos de maximizar nuestro potencial.

La luna está opuesta al sol, y estamos frente a la entrada del renacer de la primavera. Se sitúa en una zona del cielo que versa sobre el valor que tiene el afecto, el afecto con que tratamos a los otros y a nosotros mismos. Nutrir y expresar nuestra propia naturaleza amorosa; suena fácil, pero no lo es.

No puedes salvar a todos, no pudiste salvar a alguien, se fue, pero eso de sentir siempre es bueno para ti, para lavar, y florecer. No para identificarse con el mal, sino sentir. Puedes ser tan dichoso en este instante, puedo serlo yo también.

El reto consiste en dejarte impactar, mejorar tu reacción, en que lo malo no te ensucie, saber que no controlas la vida, pero elijes como te tratas a ti mismo. Mueren personas que amas, pero de momento tú estás vivo, tu presencia es estable aún con dolor, enfado y tristeza. Observa con desapego, conecta con la dicha de estar vivo, ¡Florecer es dicha!

Te deseo la más dichosa primavera.

¿Cuánto para ser feliz?

En algún momento me pregunté sobre mi futuro, sobre mañana, ¿Qué quiero hacer cada lunes temprano, qué quiero hacer cada domingo por la tarde?

La respuesta no fue fácil, pero yo hice lo mejor que podía. Estudié una carrera, obtuve un empleo, entendí que me gustan más las flores y la calma, las ventanas y los animales, que lo brillante, la altura, lo caro y el poder.

Poco a poco, me he adentrado a buscar un remedio para todo lo que aún no se concreta.

Ayer analizaba el monto que quisiera por mes para mi vida, y es que no existe un monto. Mis mayores anhelos, no requieren grandes sumas ni  grandes lugares, sino el poder mantener la esperanza en el trabajo duro.

Jamás logro algo en lo que no creo, y estoy convencida, de que en general, solamente resultan las cosas si existe alguien de fondo procurándolas. Alguien escribiendo sobre ellas, alguien respirando por ellas, alguien entablando súplicas por ellas.

Con respecto a la vida, que puede ser tan dura, miro para atrás aunque no sea lo mejor, y me encuentro con que he estado siendo paciente los últimos años; de forma amorosa, espero fielmente, como la esposa de un marino. Me esfuerzo al saber que hay una mínima posibilidad de que suceda.

Mi problema no es comunicarme, sino ser. Me desvelo por las noches, interpretando un personaje que inventé para un mundo que no era el mío.

Las personas de mi tipo, mejoramos con la edad. Antes seguro quería que los amigos de mis amigos piensen que tengo un hermoso cabello, pero ahora no, todo ha cambiado, y en su lugar, no quiero que nadie que no me ame, esté mirando de forma crítica hacia mi. No me importa si piensan que soy estúpida y fea, o si por el contrario, desean que me convierta en ello, pues yo considero que en general, los otros son mejor a la distancia que de cerca, pero eso muy predecible, pues la esposa de un marino no hace más que aguardar, aguardar por una sola persona, una persona que cada minuto podría estar siendo bombardeada, podría morir, podría rendirse, o podría encontrar otro hogar de camino al hogar.

La espera hoy en día es un chiste, pero la frivolidad es seria.

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Conocí a Kayo Okubo hace muchos años, yo estaba saliendo de mi clase de ballet, conversamos sobre la castidad, la amistad, la vida, el amor, y entonces, en realidad fue fácil construir un vínculo.

Me invitó a una clase de Origami, fui, y florecí. A la fecha, conservo cada detalle de su parte en una cajita de hojalata. Kayo es una madre espiritual para mí; una mujer buena, noble, de corazón puro y aspiraciones a construir del mundo, una familia.

La Embajada para la Paz me dejó muchísimo, agradezco siempre por cada corazón que palpita junto con el mío. Bendecí a tus amigos, y todo lo que amás; la felicidad vuelve cuando regresás a lo que sos.

Me gustan los cuentos del momento en que el amor en todas sus formas nos golpea la nariz, y nos hace un conflicto. Yo por ejemplo, veía todo irse, los meses seguir, el techo tan alto, y las cosas ser pintadas siempre igual, ¡Nada poderosa era!, pero luego, yo vi el mundo con él, amé, y pasó a ser importante remar los caminos en dulce de leche para llegar a tiempo, y ahora entendía todo.

El desarrollo del mundo nace de cada persona, y lo que mejor le sale a cada quién, es darlo todo por el amor, salirse a la calle, cruzar la línea final. El amor estaba ahí, y yo estaba a la altura; se viene el amor, y a su lado, el éxito y las canciones.

Hay relaciones que nos conducen explícita e irremediablemente a sentir, no necesariamente al bien, pero sí que a sentir.

Representan, en el mejor de los casos, el cuidado, el sentimiento, y la verdad, pero no siempre, pues en otras oportunidades, se disminuye el tamaño de esto que llamamos tierra, y las posibilidades de alcanzar la plenitud; de una u otra manera, estaría bien que desapareciera el resto, pues con un único latido, ya basta.

De cualquier modo, estos vínculos no requieren demasiado, y basta que se experimente una sola vez para entender que esta es una verdad.

No he sido yo quién se da de baja todas las veces, muchas ese es su papel, pero eso no importa, sino que es más valioso que siempre nos recogemos, que no nos dejamos, que volvemos al camino aunque esté tan complicado, a juntarnos.

En 10 años seguramente estaré asegurando que cambio toda esta familia, por un segundo, con.

El precio de estas ganas de verte

Un agujero espiritual del tamaño de la catedral, dirían.

Me salen carísimas, te digo.

Quisiera escribir sobre lo importante de ser adultos que sepan amar, pero estaría contando sobre mis deficiencias, pues demasiadas veces me aterra el estar amando mal, amando sin amar, la posesión, el miedo al fracaso, fallar, que me fallen.

Los adultos que saben amar, logran algo maravilloso en ellos, se aseguran la vida eterna, están seguros. Les pueden cortar el rostro 2 veces al año, o a la semana, pero se mantienen bajo la luz, y siguen su camino.

Un adulto que no ama, no se puede levantar.

Finalmente es como que a las cosas hay que ponerles un poco de ingenio y picardía para que se vendan, para sentir que pasaron, para referirnos a lo que no da como si diera para muchísimo, como un amor. Muchos días que pudiesen ser ordinarios, al final resultan un tema muy dramático gracias a eso, y así es.

Yo por ejemplo, ahora mismo quiero un florero muy grande, lleno de rosas y claveles. Puede este contrastar con las paredes de casa, que son casi todas blancas. No hay mucho, no es un gran asunto ni nada, pero si le apelo al sentimiento, seguro que muchos me secundan en pasar de quererlo, a necesitarlo.

He estado pensando si al devolver la última chaqueta, uno debería ponerle algún papelito en el bolsillo, ya saben, por el tiempo, los días, los años, las noches, las madrugadas. Luego concluyo en que muchas veces la imaginación sí que da para cualquier cosa, y que mejor con este me hago un dibujo de lo que queda entre el lunes y el martes.

A la larga, puede que lo mejor sea hacerlo simple, y de ahí, el futuro.

Simpaticé con muchas cosas en la vida y he ido cambiando mucho; miro al pasado, y es hermoso. Antes de esto, nacieron muchas otras cosas, cosas que también pudieron ser grandes únicamente por recibir atención. Las experimenté, y ya fueron. Dependemos mucho de lo que crece, se viene, nace, de ahora en adelante.

Me gusta decir


Congelados

Un par de tonadas en luna llena, juego de niños, lo simple, las naves quemadas una y otra vez hasta que funcione; así nací.

Ambivalencia

La lluvia torrencial puede ser vista y escuchada en los campos y las ciudades por millones de personas. Con su paso generoso reverdecen los jardines, y puede apreciarse con cada uno de los sentidos; sin embargo, para quien vive en pobreza material la tormenta es otra cosa.

Metete bajo la cama, abrigate, contemos historias, y justo ahora que podría volarse el techo recordemos que todo pasa. Te sabés vulnerable, y lo sentís en números exponencialmente superiores a tu media de fragilidad, la filtración no tiene piedad de niños o ancianos. El que protege quisiera poner una barrera entre aquello y los que ama, más no puede, y sin embargo aquel intento tiene tanto de generosidad, que termina funcionando.

Daniel

Regresar a la casa, por la calle de siempre, y darle un beso a lo que indiscutiblemente, amé más que a lo que fuese, más que a la fruta, más que las flores, más que la simpleza, escribir, imaginar, o recorrer el mundo. La última vez puede decirse tantas veces, pero hay una última vez.

Llegando

Así como todo se torna miserable y no posee manera de ocultarse. Mejorará luego todo también.

Subte

¿Viste cuándo algo te hace tanto bien, que te lo quieres dejar en la piel para siempre?, me pasó recién. Encontré un sitio en el mundo, lejos, pero con un aroma a pertenencia que está fuerte. No puedo quedarme, aunque así lo quisiera, pero se queda en mí. Entre risas y una honesta y constante confrontación con la vida, sus cambios, y la aceptación a lo inesperado, me descubrí plena, caminando calles nuevas, enormes, calurosas, y que serán duraderas aquí adentro.

Rosedal

Dividiendo el mundo en dos, adentro y afuera, adentro estaré yo, y afuera el resto de la vida, que si la nuestra le basta, del modo en que me basta a mí, no tiene nada, pero nada, que salir a buscar.

En nuestra parte del mundo se aceptan invitados, no se excluye a nadie por aspecto o religión, sino que el buen deseo es el pase rápido. No se trataba de apartarnos del resto, sino de mantener todo lo valioso y duradero, cálido y a salvo muy cerquita de nuestro corazón.

Vianca

Una tarde después de clase, lo miró a los ojos, y se produjo un sentir que antes solo la acompañó una vez. Lo besó, y ahora llevan tiempo acompañándose. Vianca ganó una familia, un fuerte amor, perros, y campos para mirar; ellos ganaron a Vianca.